Aunque tuvimos la oportunidad de verlo y tocarlo durante la presentación que Omega realizó en la última edición de Baselworld, ninguna información aparecía en el dossier del evento y no ha sido hasta hace poco que hemos dispuesto de las imágenes y de la nota de prensa de este guardatiempos que representa una reedición de una de las piezas más raras y buscadas por los coleccionistas y aficionados a la manufactura cuyo modelo original data del año 1969.
Esta reedición del Bullhead conserva los principales rasgos de identidad del modelo de finales de los 60 y que suponen su tarjeta de presentación: caja en forma de escudo, bisel interno giratorio bidireccional a través de la corona situada a las 6 y pulsadores del crono a las 12.
La caja del Bullhead, manufacturada en acero, presenta unas dimensiones de 43 x 43 mm y un espesor ciertamente considerable de 14,85 mm combinando en sus acabados las superficies cepilladas y pulidas. Ni que decir tiene y aunque resulte obvio a la vista de las imágenes, que estas dimensiones en el plano horizontal responden al cuadro en el que se inscribe el volumen de la caja del guardatiempos ya que, dada su morfología de escudo, la dimensión de la parte superior es, obviamente, mayor que el lado ubicado a las 6. Obviando la forma del continente, determinante principal de la peculiaridad de este Bullhead, probablemente sea la ubicación de los elementos de manipulación y ajuste de sus funciones el segundo de los motivos que lo convierten en una pieza ciertamente especial.
A las 12 y a ambos lados de la corona cuyas funciones son las de remonte y sincronización del guardatiempos, se disponen los dos pulsadores del cronógrafo. Precisamente en la forma de estos pulsadores de inicio, paro y puesta a cero del crono es donde se localiza una de las diferencias de esta reedición respecto del modelo original de 1969. Inicialmente, estos pulsadores que ahora presentan una forma trapezoidal plana, eran originalmente redondos al estilo de los que implementaban otros Omega de la época como, por ejemplo, el legendario Speedmaster.
A simple vista y controladas todas las funciones del guardatiempos la pregunta resulta obvia, ¿cuál es la utilidad de la corona situada a las 6? Para ello debemos ayudarnos de la zona más externa del dial y, concretamente, del anillo perimetral en el que podemos observar en cada una de las posiciones horarias parejas de cifras en blanco sobre fondo azul o negro. Este anillo perimetral es, en realidad, un bisel giratorio bidireccional sobre el que se puede actuar precisamente mediante la manipulación de la corona situada a las 6 y que sirve como referencia para la lectura de un segundo huso horario con indicación día/noche. En tanto que los numerales sobre fondo azul van del 7 al 18 y representan la franja diurna, los representados sobre fondo negro responden al intervalo existente entre el 19 y el 6 correspondiendo, por tanto, al horario nocturno.
Si pasamos al dial de este Seamaster Bullhead es fácil detectar a primera vista que conserva la distribución de indicaciones así como las complicaciones implementadas del original. Sobre un fondo completamente blanco e iniciando el recorrido por la zona que limita con el bisel interno, encontramos un segundo anillo, fijo esta vez, responsable de albergar unos delgados índices negros – rojos en las posiciones de horas enteras – que sirven para realizar la lectura de la trotadora central del cronógrafo. Las agujas responsables de las indicaciones de horas y minutos respetan la morfología y construcción original y apuntan a los índices de acero con tratamiento Super-LumiNova aplicados.
Al igual que en el modelo de 1969, el Bullhead de este 2013 presenta una configuración bi-compax. Los diales subsidiarios de esta configuración, en ligero bajorelieve respecto del dial principal, se disponen a lo largo del eje vertical de la esfera. A las 12 se ubica el contador de 30 minutos que, en este caso además, es el encargado de acoger en su interior el logo de la manufactura. A las 6 un segundo subdial es el responsable de implementar el pequeño segundero del movimiento base. Las indicaciones correspondientes al cronógrafo son fácilmente identificables y evitan confusión alguna en la excelente legibilidad que presenta este guardatiempos gracias al color rojo de sus agujas. Finalmente, y respetando también su ubicación original, a las tres encontramos el fechador por ventanilla.
La última de las diferencias importantes de esta reedición respecto de su origen es el calibre mecánico que late en su interior, no visible debido a que el fondo de la caja en ambos casos es ciego e incorpora el grabado del caballo de mar símbolo inequívoco de la Colección Seamaster de Omega. En tanto que el modelo original alojaba el calibre de cronógrafo 930 de remonte manual, el nuevo Bullhead lo hace con uno de los excelentes movimientos de escape co-axial, concretamente el 3113 de remonte automático y con la rueda de pilares como órgano de gobierno de las funciones del crono.
El conjunto, que se completa con una correa de piel en color marrón y con cierre de acero del tipo desplegable, presenta una estanqueidad de 150 metros y se producirá en una edición limitada a 669 piezas con una garantía de tres años.