Os lo anticipábamos en el artículo dedicado a las novedades de esta manufactura germana  durante la pasada edición del SIHH y que escribíamos tan sólo unas horas más tarde de su presentación oficial. A. Lange & Söhne sorprendía con una novedad mayor, con el guardatiempos más complicado jamás manufacturado en sus años de historia y que, por lo menos por el momento, se puede considerar como la obra maestra de la firma en particular y de la relojería germana en general: el Grand Complication.

El Grand Complication, sin lugar a dudas, es plenamente merecedor del nombre con el que Lange lo ha bautizado. No en vano las complicaciones implementadas en sus 50 milímetros de caja, a parte de numerosas, son las más prestigiosas que puede albergar una pieza de alta relojería: adicionalmente a la indispensable indicación de horas y minutos se debe sumar una sonería con gran y pequeño carillón, repetición de minutos, cronógrafo monopulsante rattrapante con segundero fulminante, calendario perpetuo con indicación de la fecha, día de la semana, mes en ciclos de cuatro años con la consiguiente indicación de año bisiesto y, finalmente, la indicación de las fases lunares. De las mayores complicaciones relojeras que encontramos en el Grand Complication tan sólo se puede echar de menos la que corresponde al tourbillon, de la cual me atrevería a justificar su ausencia, sencillamente, por motivos de espacio.

Efectivamente estamos ante un guardatiempos digno de los más altos estándares de calidad y complejidad mecánica. Analicémoslo por tanto como se merece. Paso a paso. Antes de iniciar la exposición detallada de esta pieza debo comentaros un aspecto ciertamente importante desde el punto de vista de su producción y que, inevitablemente, condicionará las imágenes con las que me dispongo a complementar este artículo. Como os comentaba en el escrito general dedicado a las novedades de Lange, esta fue la única pieza de las presentadas que no pudimos disfrutar “en vivo”. El motivo, o motivos, de esta ausencia son más que obvios: en primer lugar, el tiempo necesario para la manufactura de un sólo ejemplar de cada uno de estos relojes es de un año completo. Desconocemos si existe alguna pieza completamente finalizada o si, por el contrario, está en proceso de fabricación y el reloj completo tan sólo está disponible en formato maqueta. El segundo motivo, caso de que existiera alguna unidad manufacturada por completo, no es menos obvio que el primero. Y es que cada una de las 6 piezas que integrarán esta limitadísima serie de A. Lange & Söhne estará valorada en un precio de 1,9 millones de euros.

Así pues, observaréis que las distintas imágenes del artículo no son más que meras ampliaciones de la zona del dial que comentemos en cada momento, todas ellas obtenidas de la única fotografía existente de este guardatiempos.

LA CAJA.

El Grand Complication se aloja en una de las cajas más elegantes de la manufactura sajona, la reconocida 1815, manufacturada en oro rojo. Aquellos que nos leéis habitualmente sois conocedores de nuestra habitual fijación por todos y cada uno de los detalles de los guardatiempos sobre los que escribimos. Si tuviera que elegir tan sólo un calificativo para el carácter de este reloj, sin lugar a dudas, éste sería el de elegante. Y quizás muchos podríais pensar que resulta paradójico cuando conozcáis las dimensiones de la caja: 50 mm de diámetro por 20,3 mm de altura.

Condición indispensable para que un reloj pueda considerarse dentro del grupo de los elegantes es, con toda seguridad, que sus dimensiones tanto en diámetro como en espesor sean verdaderamente contenidas. Pero, en el caso que nos ocupa y aún teniendo en cuenta las dimensiones que os he comentado, me reafirmo en mi definición. El Grand Complication es una pieza realmente atípica, de las pocas que pueden ser consideradas como tales en todos y cada uno de sus aspectos y, aún presentando unas dimensiones ciertamente generosas, si tenemos en cuenta la combinación de complicaciones que éste alberga, podríamos llegar a considerarlas como realmente contenidas.

Prueba de la complejidad mecánica del guardatiempos y del “savoir faire” de A. Lange & Söhne es la perfección con la que el movimiento mecánico que late en el interior del Grand Complication se adapta a la caja 1815 que lo alberga. El calibre manufactura de remonte manual L1902, tiene unas dimensiones de 40,5 mm de diámetro por 14,2 mm de altura. La operación a realizar para apreciar la complejidad implícita es sencilla: el espacio interior de la caja no ocupado por el movimiento se reduce a unos escasos 9,5 mm en el eje horizontal (el fondo visto del reloj está rodeado perimetralmente por un anillo de únicamente 4,75 mm de espesor) y a 6,1 mm por lo que respecta al eje vertical. En esos 6,1 mm se deben alojar todos los componentes externos al módulo del movimiento: fondo de la caja, dial, todas y cada una de las agujas indicadoras, cristal del dial, … Sin considerar, por supuesto, el espacio que se requiere para que la sonería y la repetición de minutos tengan la acústica adecuada.

EL DIAL.

Equilibrado, sobrio y legible. Estos serían los tres adjetivos que personalmente elegiría para describir el dial del Grand Complication cuyo acabado corresponde a un esmaltado en color blanco. El hecho de que a un dial que alberga el elevado número de indicaciones correspondientes a este guardatiempos se le pueda calificar de equilibrado, sobrio y legible no puede ser fruto más que de un trabajo perfectamente realizado.

El dial principal es la base que sirve de marco para la totalidad de las indicaciones. Rodeado perimetralmente por una escala minutera del tipo “chemin de fer”,  o ferrocarril, las posiciones horarias son representadas con números arábigos esmaltados sobre la esfera. El espacio existente entre dos índices consecutivos está dividido en cinco segmentos que posibilitan un fácil y preciso seguimiento de los cinco desplazamientos por segundo que realizan las agujas trotadoras centrales alimentadas por los 2,5 Hz (18.000 alternancias por hora) de frecuencia de oscilación del volante.

Perfectamente dispuestos alrededor del punto central del dial principal, uno en cada cuadrante de la esfera aportando un perfecto equilibrio al conjunto, se ubican los cuatro diales subsidiarios, en ligero bajorrelieve, destinados a albergar gran parte de las indicaciones de este guardatiempos.

Un detalle ciertamente importante en cuanto a este dial y que, de hecho, ratifica el motivo por el que suponíamos que este Grand Complication carece de tourbillon, es que se trata del primer modelo de la colección 1815 de A. Lange & Söhne en el que la fecha no se representa por la distintiva fecha panorámica por ventanilla habitual de la manufactura.

LAS INDICACIONES.

Horas y minutos son representados gracias a dos agujas manufacturadas en oro rojo que apuntan a la escala perimetral a la que antes hacíamos referencia. El Grand Complication carece de segundero. Si alegábamos como motivo para la ausencia de un tourbillon y de la característica fecha panorámica de Lange el espacio disponible, el que conduce a la ausencia del segundero es, prácticamente con toda seguridad, el de evitar la saturación de indicaciones en el dial.

Detalle de la inserción de las agujas centrales.

Todas las posiciones que puede ocupar esta indicación hubieran conducido a cierta confusión: la posición central hubiera coincidido, adicionalmente a la indicación de horas y minutos, con la ocupada por la trotadora central del cronógrafo y con la aguja de la rattrapante. Si la ubicación elegida hubiera sido en el interior de cualquiera de los cuatro subdiales, las pequeñas escalas perimetrales a éstos habrían perdido gran parte de su legibilidad y nitidez. Quizás la implementación más lógica hubiera sido la correspondiente a compartir un pequeño segundero con la indicación de las fases de la luna en el dial subsidiario localizado a la altura de las 6, pero en este caso esta posición está ocupada por el segundero fulminante del crono.

El cronógrafo.

Detalle del contador de 60 minutos del crono.

La función convencional del cronógrafo se activa gracias al pulsador ubicado a la altura correspondiente entre la 1 y las 2 en la carrura de la caja. Se trata de un cronógrafo monopulsante lo que implica que las funciones de inicio, paro y vuelta a cero del contaje se gobiernan con un sólo pulsador y en esta misma secuencia. La trotadora de los segundos del crono se aloja en el dial principal, en configuración central, y está manufacturada en oro rojo al igual que las correspondientes a horas y minutos del movimiento base. Por lo que respecta al contador de sesenta minutos se aloja en el subdial ubicado a las 12 gracias a la pequeña aguja en acero pavonado que avanza instantáneamente una posición cuando la segundera central pasa por su posición inicial.

Detalle del segundero foudroyante y de la indicación de las fases lunares.

Pero el cronógrafo de este guardatiempos no acaba aquí puesto que incorpora dos funciones adicionales. En primer lugar la función de rattrapante que permite el contaje de tiempos intermedios y cuya indicación es llevada al dial gracias a la aguja, también en configuración central, fabricada en acero pavonado para posibilitar una fácil distinción respecto de la trotadora central. La función de rattrapante se activa gracias al pulsador alojado entre las posiciones de las 10 y las 11 en la carrura. Con el cronógrafo en marcha, la primera pulsación detiene la aguja de la rattrapante que posibilita la lectura del tiempo intermedio mientras que la trotadora central sigue su curso normal. Una vez consultada la indicación, una segunda activación del mismo pulsador provoca que la rattrapante alcance de manera instantánea a la trotadora central del crono.

La segunda complicación añadida a la función de cronógrafo la encontramos en el dial subsidiario a las 6. Compartiendo espacio con la indicación correspondiente a las fases de la luna se alberga el segundero fulminante o foudroyante, que efectúa un giro completo por cada segundo transcurrido en desplazamientos de 1/5 de segundo equivalentes a la frecuencia de 2,5 Hz del volante. En mi opinión personal, una de las complicaciones más atractivas de la alta relojería mecánica de ver en funcionamiento.

El calendario perpétuo.

Detalle del subdial a las 3 que alberga la indicación de la fecha del calendario perpétuo.

Todas las indicaciones correspondientes al calendario perpétuo del Gran Complication son por aguja y están dotadas de un mecanismo de cambio instantáneo que tiene lugar en el momento preciso de la medianoche y que elimina el molesto salto gradual con la consecuente confusión en la lectura que este último ocasiona. Adicionalmente, de este modo se evita tener que almacenar el gran consumo de energía que requiere un salto instantáneo implementado por discos giratorios en cualquiera de las indicaciones de un guardatiempos mecánico.

El calendario perpétuo del Gran Complication está basado en el tradicional calendario gregoriano por lo que considera tanto las distintas duraciones de los meses de 30 y 31 días como la correspondiente a los 29 días del mes de febrero en los años bisiestos. De este modo el calendario tan sólo requerirá de un ajuste manual de un día el 28 de febrero del año 2100 debido a que el calendario gregoriano se rige por una excepción a la regla consistente en que un año no puede ser bisiesto cuando su división por 100 devuelve un número entero. La duración de exacta de cada mes está codificada en la rueda comúnmente conocida como la rueda de programa que consta de un total de 48 dientes (uno para cada mes del ciclo de cuatro años).

Detalle de las indicaciones del calendario perpétuo en subdial a las 9 (día de la semana) y del ubicado a las 12 (mes y ciclo de cuatro años).

Mención especial merece la literatura de los diales subsidiarios a las 9 y a las 12 encargados de informar sobre el día de la semana y el mes ya que, la manufactura honorando sus orígenes germanos, renuncia a los habituales idiomas extendidos en la Alta Relojería para representarlos en su lengua de origen, el alemán.

La indicación del mes del año que incorpora este calendario perpétuo difiere de lo habitual, en tanto que el subdial que la alberga a la altura de las 12, compartido con el contador de 60 minutos del crono, representa el ciclo completo de cuatro años. De este modo la serie de meses comprendidos entre enero y febrero se repite en cada uno de los cuatro cuadrantes de este dial subsidiario, sirviendo el cuarto cuadrante para indicar el año bisiesto. La aguja encargada de apuntar al mes correspondiente está manufacturada en oro rojo, con la misma morfología que las de horas y minutos, para diferenciarla claramente de la del contador de minutos del crono, en acero pavonado.

Detalle de la indicación de las fases lunares ubicada en subdial a las 6 y compartiendo espacio con el segundero fulminante del cronógrafo.

Por último y dentro de la complicación de calendario perpétuo, albergada en el dial subsidiario localizado a la altura de las 6 y compartiendo espacio con el segundero foudroyante del crono, encontramos la indicación de las fases de la luna representada en oro macizo recubierto de esmalte en color azul.

Sonerías y repetición de minutos.

No todas las complicaciones de este guardatiempos se traducen en indicaciones del tipo visual llevadas a la esfera. Es más, y sin menospreciar todas las comentadas hasta el momento, las complicaciones integradas en este A. Lange & Söhne que no proporcionan información visual son las más preciadas de todas las que contiene: sonerías y repetición de minutos.

Toda la sonería del Grand Complication responde a dos martillos albergados en el interior de la caja, uno destinado a la creación de un timbre grave y el otro al timbre agudo. Por lo que respecta a las sonerías, este guardatiempos está dotado de las dos variantes existentes: gran sonería (grande sonnerie o gran carillón) y pequeña sonería (petite sonnerie o pequeño carillón). La elección de una u otra se realiza a través de la pequeña palanca ubicada a la altura de las 6 en la carrura y que lleva grabadas las iniciales K (kleine) para activar la pequeña sonería y G(grande) para hacer lo propio con la gran sonería. Del mismo modo, mediante la palanca opuesta diametralmente a la anterior, a la altura de las 12 y también en la carrura, se puede activar o desactivar la sonería.

Izquierda: palanca selectora para activar o silenciar la sonería. – Derecha: palanca selectora para la gran sonería o pequeña sonería.

En la modalidad de gran sonería, cada cuarto suena en primer lugar la hora entera mediante el timbre más grave, a continuación se informa del cuarto correspondiente con un doble tintineo de ambos martillos. Para la pequeña sonería se indican los cuartos con ambos martillos mediante uno, dos o tres tintineos mientras que, para la hora entera, suena el número de horas con el martillo más grave.

La repetición de minutos se activa a demanda gracias a la corredera ubicada a la altura de las ocho en la carrura. Tono grave para los horas, doble repique para los cuartos y tono agudo para los minutos. Por ejemplo, a las 6:32, sonarían seis tonos graves, dos dobles repiques y dos tonos agudos.

EL CALIBRE.

Desafortunadamente, por el momento, no disponemos de ninguna imagen del calibre manufactura L1902 de remonte manual que alberga la caja 1815 de este Grand Complication. Sin lugar a dudas, excelencias técnicas aparte, debe resultar un verdadero espectáculo para la vista.

Hasta que dispongamos de más información, tanto escrita como gráfica, que tal y como se nos indicó en la presentación estará disponible a lo largo de este 2013, deberemos conformarnos con exponeros algunas de sus características.

Tal y como os comentaba las dimensiones de este movimiento mecánico están en perfecta sintonía con las de la caja: 40,5 mm de diámetro y 14,2 mm de altura. El remonte es de tipo manual y actúa sobre tres barriletes: uno de ellos está destinado exclusivamente a la sonería y se remonta girando la corona en sentido antihorario proporcionando una reserva de marcha de 30 horas para la gran sonería que se ve aumentada hasta las 42 horas en el caso de que la sonería utilizada sea la del pequeño carillón. Los dos barriletes restantes transmiten su par de fuerza al tren de engranajes para el funcionamiento del resto de las indicaciones del guardatiempos, incluido el cronógrafo y el segundero fulminante. Estos dos últimos barriletes se remontan girando la corona en sentido horario y suministran una reserva de marcha de 30 horas.

El movimiento L1902 de Lange cuenta con un total de 67 rubíes y 7 engastes de oro atornillados y su manufactura responde a los exigentes criterios de la firma: decorado y montado a mano, regulación en cinco posiciones, platinas y puentes fabricados en alpaca natural y puente del volante grabado a mano. La frecuencia de oscilación del volante es de 2,5 Hz (18.000 alternancias por hora) y está dotado de un escape de áncora de Glashütte, con el áncora y la rueda de escape en oro de 18 quilates.

Hasta aquí todo lo que, por el momento, os podemos contar de esta obra maestra de la relojería sajona que, en un futuro próximo, esperamos ampliar según nos vaya llegando la información adicional.

La próxima novedad presentada en la pasada edición del SIHH que trataremos de A. Lange & Söhne es algo más “terrenal”, aunque no por ello deja de ser la segunda novedad mayor presentada por la manufactura e, indudablemente, otro de los triunfadores del evento: el 1815 Rattrapante Perpetual Calendar.


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Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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