Cuando hablamos de Alta Relojería, solemos asociar este término a marcas suizas. Ciertamente, esta suposición no es del todo errónea ya que la casi totalidad de las firmas que componen el Olimpo de la relojería tienen su origen y están ubicadas en dicho país.
Se podría afirmar que la casi única excepción a esta regla es la Alta Relojería alemana, que hasta hace pocos años estaba prácticamente extinguida. Esto no se debe a que en Alemania no existieran marcas históricas del más alto nivel, ya que durante muchas décadas, no solo han existido sino que podían competir en su excelencia con las mejores marcas suizas. El motivo de su desaparición fue que todas ellas estaban ubicadas en la región de Sajonia, concretamente en Dresden, un sector de Alemania que quedó ubicado en la zona oriental tras la división del país al finalizar la segunda guerra mundial.

Manufactura Lange – Glashütte 1920
Con la caída del muro y todo lo que ello representó, hemos vivido el renacimiento de algunas de estas históricas firmas relojeras. Entre ellas una que hoy en día compite con las más selectas marcas suizas: A. Lange & Sohne.
El renacimiento de esta firma fue realmente espectacular con el lanzamiento de sus primeros relojes de la serie Lange 1. Estas piezas, que cuentan con un nivel de acabados que nada tiene que envidiar a sus homologas suizas, aportaron una configuración inédita en la Alta Relojería de la época, consistente en unas indicaciones asimétricas, con un gran sub-dial de las horas situado en la zona superior izquierda de la esfera. Al Lange 1, le siguieron diversas variantes del mismo con diversas complicaciones, así como tourbillones, excelsos cronógrafos como es el Datograph, Sonerías, o los extremadamente complejos mecanismos con transmisión por sistema de cadena y caracol.
Se puede decir que en poco más de una década desde su renacimiento, Lange contaba en su catálogo con prácticamente todas las complicaciones relojeras, y todas ellas diseñadas y desarrolladas internamente por la marca sajona. Solo faltaba en la colección una complicación de nivel medio/alto como es el Calendario Anual. Esta complicación, que en las últimas décadas ha “popularizado” Patek Philippe, es una de las más prácticas y relativamente asequibles de este selecto mundo que es la Alta Relojería. Esta carencia se solucionó en el SIHH del año 2010 con la presentación del Saxonia Annual Calendar.
Hagamos un poco de recopilación para entender el éxito de esta complicación. Las indicaciones de calendario son muy habituales en relojería, y la más común es la de la fecha por ventanilla que muestran la mayoría de relojes. Cuando incrementamos el número de indicaciones, las variantes son muchas, pero se podrían dividir en tres grupos.
La más simple es el Calendario Completo, que normalmente implica la indicación de la fecha, del día de la semana y del mes. Este tipo de reloj carece de memoria mecánica, es decir, todos los meses con menos de 31 días debemos corregir manualmente la indicación.
En el otro extremo encontramos el Calendario Perpetuo, que corrige mecánicamente de forma automática la duración en días de todos los meses, incluidos los 28 de febrero. Los más complejos incluso son capaces de “memorizar” y efectuar la corrección pertinente en los años bisiestos.
Una versión intermedia entre las dos citadas es el Calendario Anual, que corrige automáticamente la duración de todos los meses, salvo febrero. En la práctica, esto significa que a lo largo de todo el año solo tendremos que realizar un ajuste manual, concretamente el día 1 de marzo, cuando corregiremos manualmente la indicación de la fecha. A nivel comparativo, es un esfuerzo muy pequeño con relación al Calendario Perpétuo, pero la diferencia habitual de precio es considerable.
La caja de este Saxonia sigue los cánones de la firma con un diseño redondo y clásico. Su tamaño es discreto, hasta podríamos decir que comedido con sus 38,5 mm de diámetro.
Como es costumbre en Lange, este Annual Calendar solo lo podemos adquirir en metales nobles, para ser concretos el oro blanco y el oro rosa, aunque no dudo que pronto aparecerá la versión en platino. El grosor de la caja es realmente fino para una complicación de este tipo: tan solo 9,8 mm.
El primer sobresaliente de este reloj lo tengo que otorgar a su esfera, concretamente a la visualización de las indicaciones. Cuando a indicaciones de calendario nos referimos, hay dos sistemas de implementarlas. Uno de ellos es utilizar ventanillas en las que visualizamos solo la fecha, día o mes en el que nos encontramos, configuración realmente práctica ya que mantiene la esfera muy limpia. La segunda opción es utilizar indicaciones por aguja, como es (salvo la fecha) el caso de este Lange.
La indicación por agujas implica necesariamente que en la esfera del reloj se debe implantar una sub-esfera para cada una de ellas, mientras una aguja que parte de su eje nos señala la indicación correspondiente. El problema de este tipo de indicación es que requiere mucho espacio y que suele ser poco legible. A pesar de ello, es la más utilizada en Alta Relojería, ya que cuenta con un mayor pedigrí relojero, basado en la fascinación que producen las múltiples agujas con su desplazamiento.
Este Saxonia Annual Calendar nos indica la fecha por ventanilla, mientras el día de la semana y el mes lo hace por aguja. Además, en el interior del pequeño segundero ubicado a las 6, nos indica la fase lunar. Lo realmente excepcional, y más teniendo en cuenta su contenido tamaño de caja, es que todas estas indicaciones son nítidas y legibles. Uno de los secretos de este éxito es elegir acertadamente la tipografía, su tamaño y el contraste adecuado de tonos.
Pero lo que más me fascina de las indicaciones de este Lange es su lógica. La indicación de la fecha es la que más leemos a lo largo del curso del día y en consecuencia Lange la ubica de forma preponderante, exactamente centrada a la altura de las doce. Pero esto no es todo, ya que para este fechador utiliza una doble ventanilla, lo que implica que mecánicamente hay dos discos que giran sincronizados y que deben ser ajustados con mucha precisión. La gran ventaja de este sistema, tan característico de la relojería sajona, es que el tamaño de los números es el doble del habitual y su legibilidad también.
Habitualmente, la segunda indicación de calendario que más leemos es el día de la semana, y para tal fin, Lange utiliza una sub-esfera a tal fin ubicada a las 9 horas. La indicación del mes se indica mediante otra sub-esfera situada a las 3 horas. Así, la indicación de los tres datos de calendario sigue la secuencia norte-izquierda-derecha, la misma lógica que sigue la lectura de texto en los idiomas occidentales.
El “bonus” de la indicación de fases lunares merece una especial mención. En muchos relojes, la implantación de esta complicación es casi puramente estética, ya que su precisión es cuanto menos cuestionable. Pues bien, Lange nos garantiza que la precisión de su Fase Lunar es tal, que tan solo se debe efectuar una corrección de un día cada 122 años!
Además de este conjunto de bonanzas en las indicaciones, la estética de la esfera de este Lange es exquisita. El contraste entre la esfera de plata maciza y las agujas azuladas ofrece un grado de discreta elegancia difícilmente superable. Si me incitaran a variar o mejorar algo en la esfera de este Saxonia, realmente me encontraría en un serio aprieto.
El encargado de ofrecer este conjunto de precisas indicaciones es obviamente el mecanismo del reloj, concretamente del calibre L085.1 SAX-0-MAT, cuyo conjunto de características es realmente especial. 
Su esquema es muy típicamente germano, con la implantación de una platina 3/4. Este sistema difiere del habitual en relojes suizos en que utiliza un solo puente de grandes dimensiones para ubicar lo diversos ejes. La ventaja de este sistema es que se garantiza que todos están micrométricamente a la misma altura. La dificultad es que su montaje requiere encajar todos ellos al mismo tiempo,algo solo al alcance de relojeros de muy alto nivel. Dentro de esta clásica configuración de la relojería alemana, una particularidad de este calibre es que emplea un puente independiente para el sistema de escape.
La segunda gran particularidad de este mecanismo es el rotor de su sistema de carga automática. En lugar de utilizar el habitual rotor que recorre todo el perímetro del mecanismo, recurre al micro-rotor, un sistema que ya hemos mencionado en anteriores artículos. Esta implantación tiene por fin no aumentar el grosor del calibre, ya que permite ubicar la masa oscilante en un hueco realizado para tal fin. Lo excepcional en este caso, es que el tamaño de la masa es mucho mayor que el habitual en esta implantación y la consecuencia de ello no es vana, ya que reúne lo mejor de ambos mundos. Por una parte permite elaborar un calibre muy plano y por otro, debido al considerable diámetro de la masa oscilante, obtener una eficacia mayor de la habitual. Para asegurar e incrementar dicha eficacia, Lange no olvida ningún detalle y recurre a un metal extremadamente denso, como es el platino, para el segmento externo de dicha masa.
El conjunto volante espiral es el típicamente sajón. Puente de volante gravado a mano que soporta un estético sistema de “cuello de cisne” para el micro-ajuste de dicho volante.
Cuando hablamos de Lange, mencionar el nivel de acabados es casi superfluo. Podéis aumentar el tamaño de las imágenes y juzgar por vosotros mismos.
Obligado mencionar el sistema zero-reset de este Lange, una función extremadamente útil que hecho realmente en falta en los relojes suizos. Supongo que se debe a un tema de patentes, porque no encuentro otra explicación a su ausencia en las marcas suizas. Este sistema consiste en que cuando ajustamos la hora del reloj, la aguja de los segundos se pone a cero de forma instantánea. Ello nos permite ganar tiempo y exactitud cuando sincronizamos nuestro reloj con una fuente horaria. Si no me falla la memoria, este sistema solo lo podemos encontrar en Lange y en su prima-hermana Glashütte Original, ambas firmas ubicadas en la población sajona de Glashüette.
Adquirir un A. Lange & Sohne representa entrar por la puerta grande en el Olimpo de la más Alta Relojería clásica. En el caso concreto de este Saxonia Anual Calendar, se trata de una de las opciones más aconsejables por practicidad, estética y nivel de acabados. Su precio, de entorno a los 28.000 €, a pesar de ser bastante elevado en términos absolutos, lo considero muy ajustando teniendo en cuenta la marca y la complicación a la que nos referimos.
Un reloj de uso diario (no deportivo) altamente recomendable bajo casi cualquier parámetro: estética, calidad, exclusividad, prestigio de marca… Solo hay un detalle que no me entusiasma y es que Lange no menciona en ninguna parte su hermeticidad. Esto solo puede significar que es meramente resistente a la humedad, o que como mucho cuenta con 2-3 bares de hermeticidad. Sería de agradecer que Lange, una firma por otro lado extremadamente precisa y extensa en sus especificaciones, indicara algo al respecto en su web o en su catálogo.

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Sobre el Autor

50 años de pasión heredada por la relojería. 10 años transmitiendo mi pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad. Y con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

5 comentarios

  1. Espectacular pieza, como las que normalmente salen de esta manufactura.

    No hay nada en él que me parezca mejorable.

    Si pudiera permitírmelo…!( añadan un suspiro si quieren!)

    Saludos. Me h encantado la review

    Nacho Martinez

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