Con una inspiración que se retroalimenta, a Bell & Ross le encanta llevar su pasión relojera al mundo de la velocidad máxima. Una muestra de ellos es su nuevo coche Bellytanker, que continúa la sensacional línea de vehículos que lo preceden: la moto B-Rocket y el superdeportivo Aero GT, interpretados con los BR 01-94 y BR 03-90 B-Rocket, y los BR 03-92 y BR 03-94 AeroGT respectivamente. Relacionado con este nuevo coche, Bell & Ross ha lanzado dos nuevos relojes, los BR V1-92 y BR V2-94 Bellytanker.

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker

Originario de los años cuarenta y cincuenta, el término belly tank se refería inicialmente a los tanques de emergencia instalados en el vientre de los aviones de combate que les permitían extender el tiempo de vuelo, actuando como una pila de combustible portátil que podía desprenderse una vez vacío.
En el momento en que comenzó la Segunda Guerra Mundial, las carreras sobre los lagos de sal eran pasatiempos populares entre los amantes de la velocidad. Bill Burke fue uno de ellos antes de unirse al ejército para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Al observar la forma de los tanques de combustible de los aviones de combate, Burke recordó lo que otro piloto, Bob Rufi, había intentado antes de la guerra con la construcción de un coche de carreras con un cuerpo de forma similar a su diseño fusiforme, por lo que se le ocurrió la idea de utilizarlos como carrocería.

Belly tank de un avión de caza americano (1943)

Belly tank de un avión de caza americano (1943)

Cuando acabó el conflicto compró un pequeño tanque de ala de un P-51 Mustang por 35 dólares, encajándolo sobre un chasis y  alimentándolo con un potente motor V8 delantero para transformarlo en un coche de carreras capaz de competir en las pruebas de velocidad organizadas en los grandes salares del oeste americano, como el mítico Salt Lake de Bonneville, Utah. Sin darse cuenta, había creado el primer Bellytanker del mundo. Bill Burke continuó desarrollando vehículos basados en los tanques más grandes de un avión más ligero, el Lockheed P-38. Esta versiones posteriores son los modelos en que Bell & Ross se ha basado para diseñar su propio vehículo, situando el motor en la parte posterior del tanque.

Primer Bellytanker fabricado por Buki

Primer Bellytanker fabricado por Burke en 1946

Como hemos dicho, el Bellytanker no viene solo, ya que Bell & Ross  ha creado los BR V1-92 Bellytanker y BR V2-94 Bellytanker. Los colores elegidos para el primero de ellos evocan la paleta cromática del bólido: el cobrizo metálico de la esfera reproduce el tono de las llantas, mientras el negro utilizado en la línea de la escala de minutos recuerda la nariz del vehículo. Finalmente, el acero de la caja, cifras, índices y agujas rinde homenaje al metalizado gris de la carrocería.

La nueva colección Bellytanker adopta la caja redonda de los Vintage presentados en la pasada feria de Baselworld en sus dos versiones, un tres agujas y un cronógrafo. Respecto al primero cabe destacar que Bell & Ross ha optado por la mayor discreción y elegancia de los 38,50 mm del BR V1-92 frente a los más deportivos 41 mm del BR V2-92. Su caja de acero pulido y satinado acoge una esfera de color cobre con cifras e índices metálicos aplicados situados sobre un anillo negro perimetral que contiene la escala de segundos. Las dos manecillas de tipo bastón de horas y minutos están facetadas y llevan aplicación de material luminiscente, mientras la delicada trotadora central recurre a un contrapeso triangular que nos recuerda la forma de avión. Por último, la pequeña ventana redonda de fecha se encuentra en su posición habitual a las 4:30.
En su interior late el calibre automático BR-CAL.302 (ETA 2892). Con un precio de 2.300 €, el Bell & Ross BR V1-92 Bellytanker se entrega con una correa de cuero marrón.

Bell & Ross BR V1-92 Bellytanker

Bell & Ross BR V1-92 Bellytanker

Por su parte, el cronógrafo se ofrece como la versión más deportiva. Con una esfera del mismo tono cobrizo se disponen dos subdiales negros que corresponden a los totalizador de 30 minutos a las nueve y pequeño segundero a las 3 horas, un color que se repite en el anillo de la escala. Pero la principal novedad de esta versión es el bisel taquimétrico, que por primera vez en la colección Vintage V está realizado en acero. Acompañado con los pulsadores roscados y los protectores de corona, el bisel de acero y la esfera cobriza conforman un conjunto muy coherente que no sé si se hubiera conseguido de haber implementado el bisel con aro de aluminio negro del primigenio BR V2-94 Black Steel.

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Ofrecido también con una correa de cuero marrón, la mejor versión es la que recurre a un brazalete metálico, tanto por su estética como por la polivalencia que éste le ofrece, habilitando a su propietario a poder aprovechar su hermeticidad de 100 metros. Además, la diferencia entre ambas opciones es bien poca: 3.990 € con correa de cuero frente a los 4.300 € con armis de acero.

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Más información en Bell & Ross.com.

Sobre el Autor

Ingeniero geólogo, Master en Geología Marina y Master en Restauración Medioambiental, Co-fundador y editor en Watch-test. Opinión, pasión y rigor, son los pilares fundamentales que sustentan la redacción de mis artículos. La clave, disfrutar de una profesión que coincide con mi afición.

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