Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Fabricado en totanio, la edición limitada Alpine Eagle Candence 8HF de Chopard recurre a un movimiento de alta frecuencia de 8 Hz.

\\ WT REF 78668 Se lee en 6' 37''
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Chopard nos sorprende con una nueva referencia de su colección Alpine Eagle, y no lo hace implementando una nueva función como podría ser el esperado GMT, sino con una complicación mecánica al alcance de muy pocas firmas: un movimiento de alta frecuencia que late a 57.600 alternancias por hora, o lo que es lo mismo, 8 hercios. Y por si fuera poco, es el primer Alpine Eagle fabricado en titanio: os presentamos el impresionante Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Primera versión del Alpine Eagle en titanio

¿Cómo crear un reloj que destaque en un hipercompetitivo segmento que reúne algunos de los relojes más icónicos de la historia de la relojería?. Esta pregunta es a la que Chopard respondió en 2019 con el lanzamiento del Alpine Eagle. Si muchos de sus competidores nacieron en los años 70 (léase Audemars Piguet con el Royal Oak, Patek Philippe con el Nautilus o Vacheron Constantin con el 222 y el Overseas), Chopard rescató el diseño de la colección S. Moritz de los año 80 que autoriza con honores su entrada en este nicho al tiempo que adopta una imagen rápidamente identificable: una simétrica caja de 41 mm definida por los protectores de corona y su réplica en la parte izquierda, ocho tornillos que aseguran su ancho bisel redondo y una marcada decoración radial en vórtice de textura irregular de sus esferas (bautizada por la marca como «iris de aguila»). Además del impecable nivel de acabados propio de la firma, debemos destacar el uso del Lucent Steel A223, una aleación propia de Chopard con una dureza que supera en un 50% la de la habitual 316L. Posiblemente es el acero más bonito y espectacular utilizado en la alta relojería, con una blancura y brillo increíbles fruto de su estructura cristalina homogénea, de la que se han eliminado casi todas las inclusiones. Esta pureza le permite reflejar la luz de una manera única.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

El nuevo Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF mantiene las cotas y formas de la colección, con unos universales y cómodos 41 mm de diámetro por 9,75 mm de grosor. Fabricado en titanio, resulta un 31% más liviano que las versiones en Lucent Steel A223. En términos absolutos, el Alpine Eagle ahora pesa solo 105 g. en comparación con los 150 g del modelo en acero. Además de su ligereza, el titanio le confiere una atractiva tonalidad más oscura respecto al acero. Pero si bien el material de la caja y del fabuloso brazalete integrado es una novedad muy a tener en cuenta, no es su característica más importante.

Frecuencia de 8 Hz = 57.600 alternancias por hora

El nombre con el que Chopard ha bautizado a esta nueva pieza nos da una pista inequívoca sobre el verdadero protagonista de este reloj. El 8 para indicar los herzios correspondientes a la frecuencia de oscilación del volante, y las letras HF para redundar en lo obvio: alta frecuencia. El calibre que lo hace posible es el L.U.C 01.12-C, gracias a su escape capaz de latir a 57.600 alternancias por hora.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Sin lugar a dudas, conseguir esta proeza mecánica no es tarea fácil. Un ejemplo de ello lo tenemos en que las 36.000 alternancias por hora (5 Hz) del afamado calibre El Primero de Zenith son ya consideradas como un valor extraordinario, y que la mayoría de los calibres que albergan la inmensa mayoría de los guardatiempos actuales gozan de frecuencias típicas de 18.000 (2,5 Hz), 21.600 (3 Hz) o 28.800 (4 Hz) alternancias por hora. Pero Chopard ha ido aún más lejos en su cometido y no se ha limitado a desarrollar este escape sino que, además, lo ha sometido a la certificación de cronómetro por el COSC con resultado satisfactorio.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Los motivos del porqué Chopard somete a su nuevo calibre al COSC son obvios, aún aceptando el riesgo implícito que ello supone. La principal ventaja aportada por un escape de alta frecuencia radica en una significativa mejora de la precisión en el cronometraje, particularmente en términos de estabilidad, ya que un mayor número de alternancias del volante implica una menor sensibilidad a las perturbaciones. En efecto, si implica una mayor fiabilidad y consecuentemente un aumento en la precisión, es bastante lógico que un producto que comprende este valor añadido deba ser debidamente reconocido por una certificación oficial.

En repetidas ocasiones he comentado el, en mi opinión, alto grado de coherencia que Chopard aplica a la totalidad de sus trabajos. Este caso no se trata de ninguna excepción. El escape de alta frecuencia que implementa el calibre L.U.C 01-12.C se caracteriza por su alta adaptabilidad siendo compatible con casi todos los calibres de la colección L.U.C desarrollados por la manufactura existentes en la actualidad. Esta adaptabilidad supone una complicación añadida al desarrollo del nuevo mecanismo pero, al mismo tiempo, abre una puerta más que interesante a generalizar su uso en la Manufactura.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

No obstante, la alta frecuencia presenta un inconveniente: requiere de una mayor cantidad de energía. Aunque disponéis de una información amplia sobre este tema en nuestro apartado de técnica, razonemos brevemente esta afirmación. Si tomamos, por ejemplo, un calibre con una frecuencia típica de 4 Hz, las alternancias por hora equivalentes son las ya conocidas 28.800 (4 Hz = 4 oscilaciones por segundo x 3.600 segundos en una hora = 14.400 oscilaciones por hora. Puesto que una oscilación equivale a dos alternancias, obtenemos el valor de 28.800 alternancias por hora). En un movimiento de este tipo la aguja de los segundos se desplazará realizando 8 pequeños saltos (el doble de la frecuencia) entre dos segundos consecutivos.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Vayamos ahora al escape de alta frecuencia. Aplicando el mismo razonamiento a los 8 Hz, resulta un número de alternancias por hora de 57.600, es decir, justo el doble del ejemplo anterior. Del mismo modo, la aguja de los segundos se desplazará entre dos índices consecutivos realizando un total de 16 saltos. Resulta obvio el afirmar que los movimientos del tren de engranajes en el caso de los 8 Hz deberán ser el doble que los correspondientes a la frecuencia de 4 Hz y, en consecuencia, el consumo de energía será mayor en el segundo caso.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Resumiendo, si cogemos un barrilete que suministra 48 horas de reserva de marcha a un determinado calibre de 4 Hz y lo traspasamos a un movimiento de 8 Hz, la autonomía no alcanzará mucho más allá de las 24 horas.Tampoco en este aspecto defrauda Chopard puesto que, aún renunciando a su reconocida tecnología Twin utilizada en sus calibres L.U.C consistente en el acoplamiento coaxial de dos barriletes, consigue una considerable reserva de marcha de 60 horas con tan sólo un único barrilete. En lo que a materiales se refiere, los ingenieros de Chopard Technologies decidieron trabajar con el silicio en determinados componentes del escape (pin de impulso, palanca, y rueda de escape) desarrollando, simultáneamente, un nuevo medio para la fijación del silicio en el acero (sistema pendiente de patente).

Mejoras en el diseño de la esfera

Exteriormente, sólo la inscripción 8Hz bajo el nombre Chopard y el discreto símbolo con el que la firma identifica sus calibres de alta frecuencia serigrafiado sobre las 6 horas nos desvelan la «bestia» que late en su interior, aunque el detalle más destacable es el hipnótico efecto visual del segundero al deslizarse suavemente y aparentemente sin salto alguno mientras barre la esfera «iris de águila» de color «gris Vals».

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

La ventana de fecha mantiene su posición entre las 4 y las 5 horas, una función que para muchos puede resultar útil en el día a día pero que, personalmente, considero que ensucia la armonía de la esfera y la simetría del reloj. En cambio, aplaudo fervientemente la decisión de obviar los cuatro grandes numerales romanos que lucen los Alpine Eagle tres agujas, manteniendo únicamente el de las 12 horas y sustituyendo los otros tres por los mismos índices rectangulares aplicados dispuestos en el resto de posiciones horarias: más limpio, elegante, proporcionado y equilibrado. Por último, a diferencia del tres agujas, la escala de segundos que aloja el realce perimetral está subdividida en saltos de 1/4 de segundo

En definitiva, un grandísimo reloj, tanto por su diseño como por sus acabados y mecánica.

Con el L.U.C 8HF lanzado en 2012, Chopard presentó por primera vez un movimiento de alta frecuencia el L.U.C 01.06-L. Dos años después fue el L.U.C 8HF Power Control en titanio y DLC el que tomó el relevo con el calibre L.U.C 01.09-L, y en 2017 el Porsche 919 HF Superfast Power Control  con el movimiento 01.11-M. Debido a los desafíos técnicos de la fabricación de un movimiento de este tipo, todos fueron lanzamientos de edición limitada. El nuevo Chopard Alpine Eagle también lo es (250 unidades), lo que significa que cuando sumamos todos los relojes de alta frecuencia de Chopard, vemos que sólo se han fabricado 700 ejemplares.

Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF

Han pasado dos años desde que el debut del Alpine Eagle, y la colección ya contiene una amplia oferta. El año pasado vimos por primera vez el Alpine Eagle XL Chrono, y con esta inesperada incorporación de alta frecuencia, Chopard le da una emocionante vuelta de tuerca. Si estás buscando un reloj deportivo que no sea un «más de lo mismo», el Chopard Alpine Eagle Cadence 8HF es un reloj muy a tener en cuenta. Eso sí, su precio se encarece bastante respecto a los modelos en acero, pasando de los 12.800 € a unos 18.900 € que se justifican, principalmente, por su calibre de alta frecuencia.

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, el autor

Ingeniero geólogo, Master en Geología Marina y Master en Restauración Medioambiental, Co-fundador y editor en Watch-test. Opinión, pasión y rigor, son los pilares fundamentales que sustentan la redacción de mis artículos. La clave, disfrutar de una profesión que coincide con mi afición.

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