Los relojes Graham rara vez presentan un diseño limpio y sencillo. Generalmente son piezas de tamaño desmesurado que presentan una gran variedad de colores y una marcada tendencia deportiva. Pero ahora, la marca nos sorprende con este nuevo Graham Chronofighter 1695 Hosty Totsy, presentado en la recientemente celebrada feria de Basel, que rompe con estas premisas. Sus armas son medidas contenidas, sencillez de líneas y un look clásico vintage alejado de la modernidad a la que nos tiene acostumbrados Graham.

Lo primero que observamos es su típico e inconfundible pulsador del cronógrafo, verdadero elemento distintivo de la firma, situado a la izquierda de la caja. A las 10 horas encontramos el pulsador que detiene y resetea el cronógrafo. Puede gustar o no, pero es el ADN de Graham. Además, no va a cambiar el único elemento que hace que sus relojes sean visualmente diferentes al resto. Este sistema de pulsador está ampliamente explicado en el artículo correspondiente al test del Cronofighter Fortress que publicamos el pasado mes de noviembre.La caja está fabricada en oro rosa de 18 quilates con acabado pulido. Con un diámetro de 42 mm, sin contar con el mecanismo pulsador, se convierte en el Graham más pequeño de la colección actual. De esta contenida medida se desprende una buena comodidad de uso. Sus lineas son muy suaves, e incluso el pulsador tiene cierta tendencia minimalista si lo comparamos con los típicos diseños masivos de los Chronofighter, implementando una leva de un grosor realmente comedido. Claramente han dotado a dicho mecanismo de un aire clásico, recurriendo a un solo eje en el que se ancla y pivota dicha leva. La parte negativa de esta arquitectura es que también aumenta su fragilidad. Un acertado detalle es el acabado satinado que presenta el pulsador en su cara superior e inferior, logrando un bello contraste con el pulido del resto del reloj. Su hermeticidad es de 5 bares, suficientes para un reloj de diseño clásico.

 

La nítida y sencilla esfera es de color blanco plateado, presentando un leve abovedado que recuerda el estilo de los años 30. Presenta índices aplicados de tipo bastón situados cada hora, excepto a las 3, 6 y 12 horas, donde implementa los números árabes correspondientes. Este último tiene unas dimensiones más grandes que el resto, consiguiendo equilibrar visualmente el peso del contador. Todos estos índices y manecillas, también están fabricados en oro rosa.

La configuración de su mecanismo es muy simple, con una trotadora central que mide los segundos del cronógrafo y un contador de 30 minutos situado a las seis horas. Las manecillas de las horas y minutos conservan las líneas típicas de Graham, con una buena anchura que facilita su lectura, y abundantemente recubiertas con Superluminova.A las 3 horas se ubica un pequeño fechador. Incluso reconociendo que es una complicación muy útil en el día a día, hubiera sido preferible prescindir de ella: bajo mi punto de vista, rompe con la armonía del conjunto. El cristal de zafiro que protege la esfera tiene un acertado diseño abombado, con tratamiento antirreflejos por ambas carasLa trasera de oro rosa nos reserva uno de los detalles más destacados de este guardatiempos: un bello y delicado grabado de la imagen del Observatorio de Greenwich, realizado a mano. Es un homenaje a George Graham, fundador de la marca y relojero oficial de esta importante institución británica. El fondo de la caja también cuenta con una abertura de zafiro en su cuarto inferior izquierdo que nos deja observar el volante y el escape.

El calibre que implementa este Cronofighter es el G1745, un movimiento cronógrafo de carga automática fabricado por una empresa externa ubicada en Suiza. Su principal virtud es que recurre al sistema de control de accionamiento por rueda de pilares, implicando una mayor suavidad de uso y precisión comparado con el sistema de palanca. Latiendo con una frecuencia de 18.800 alternancias por hora (4 Hz), tiene una reserva de  marcha de 48 horas

Complementando el estilo clásico de su diseño, monta una correa marrón de piel de cocodrilo

Si no fuera por el pulsador, este Graham sería difícilmente identificable debido a su líneas clásicas y limpias, muy  alejado de los modelos deportivos “big size” de look extremo tan característicos de la marca. Precisamente por ello, lo considero el Graham con el diseño más acertado que se puede adquirir hoy en día, junto al Chronofighter Fortress. Su trasera grabada complementa perfectamente la pureza de la esfera. Si a ello le sumamos la rueda de pilares de su mecanismo cronógrafo, obtenemos un reloj muy aconsejable, excepto por su elevado precio de 16.593 €.

 


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Sobre el Autor

Ingeniero geólogo, Master en Geología Marina y Master en Restauración Medioambiental, Co-fundador y editor en Watch-test. Opinión, pasión y rigor, son los pilares fundamentales que sustentan la redacción de mis artículos. La clave, disfrutar de una profesión que coincide con mi afición.

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