Hace apenas dos semanas, viendo una película por televisión, reconocí que uno de los actores llevaba un reloj Hanhart. La toma en cuestión era lejana y prácticamente ni se apreciaba la forma del reloj, pero a pesar de ello no me cabía duda: era un Hanhart. No penséis que soy adivino ni nada parecido, simplemente aprecié un distintivo de esta marca que no puede pasar desapercibido: su pulsador de color rojo.

Por diversos motivos, Hanhart es una firma prácticamente desconocida fuera de los ambientes de especialistas y coleccionistas, pero no nos referimos a una empresa de nueva creación ni mucho menos.

En 1882, en pueblo suizo de Diessenhofen, el relojero Johann A. Hanhart funda la marca, que en 2902 será trasladada a la población alemana de Schwenningen,. En 1920, en una época en que los contadores mecánicos eran un lujo casi inaccesible, su hijo Wilhelm Julius Hanhart lanza el primer cronógrafo de precio módico recurriendo a “ebauches” externos.

Hanhart_Kaliber+41

Calibre 41

Este  primer paso da pie a una historia especializada en cronógrafos. Así, después de crear su propia manufactura, en 1939 Hanhart presenta su primer mecanismo propio: el calibre 40. A este modelo le sigue en 1939 el calibre 41, que equipará los cronógrafos de aviador que cuentan con un pulsador rojo para evitar cualquier puesta a cero involuntaria. De este modo nace el distintivo que con los años logra algo tan difícil como es convertir un reloj en algo propio y reconocible.

Cronógrafo histórico Hanhart con calibre 41

Las vicisitudes de la segunda guerra mundial, originan que las manufacturas Hanhart sean trasladadas a Francia, y no es hasta 1952 que de nuevo la marca retorna a sus orígenes implantándose de nuevo en Schwenningen. Antes y después de esta fecha, Hanhart ha suministrado cronógrafos a clubs deportivos y al estamento militar, aunque sus relojes de precio asequible se popularizan rápidamente entre la población civil.

Un dato casi heroico, es que en plena crisis de la relojería suiza, cuando en los años 80 Europa se ve inundada de relojes de cuarzo japoneses, Hanhart tiene la osadía de crear su calibre mecánico 3305, del cual se llegan a vender nada menos que 40 millones de unidades. Finalmente y sin entrar en más detalles para no aburrir, hoy en día la sociedad Hanhart está ubicada en Diessenhofen, la misma población que la vio nacer.

Esta pequeña pero inusual introducción histórica en nuestros test, es necesaria para apreciar con algo más de exactitud el reloj que vamos a analizar: El Hanhart Primus

Actualmente, por una cuestión de costes, Hanhart utiliza mecanismos de cronógrafo suministrados por Valjoux, concretamente el famoso calibre 7750, que es utilizado por la inmensa mayoría de relojes de gama media-alta. Este es también el caso del Primus que nos ocupa y se podría afirmar que se trata de la evolución estética más drástica de Hanhart en los últimos tiempos.

Además de su pulsador rojo, los relojes Hanhart han seguido siempre unos cánones de diseño muy específicos: Caja redonda y bisel acanalado en un conjunto de lineas de carácter suave. Con este nuevo Primus, Hanhart da un auténtico vuelco a su diseño, probablemente para adecuarlo a los gustos actuales del mercado. Los nuevos Primus siguen siendo redondos, pero su diseño es mucho más angulado y se podría calificar incluso de duro. Esto les proporciona un aspecto de fortaleza que siempre asociamos con fiabilidad y durabilidad, cuestión que seguro no ha escapado a los responsables de la firma al realizar este nuevo diseño.

Lo que no ha cambiado es que el diseño de la esfera sigue priorizando la legibilidad, aspecto que debería ser innegociable para cualquier reloj. Se mantiene la configuración bi-compax (contador de minutos y pequeño segundero centrados) y tanto las agujas como los índices son de dimensiones considerables, lo que facilita su lectura con rapidez.

En cuanto al bisel, en este caso debemos pluralizar, ya que de hecho estamos analizando un reloj con tres variantes: Racer, Pilot y Diver, siendo este último el único que cuenta con un bisel giratorio unidireccional, como es obligado en cualquier reloj para uso subacuático. Tratamos al Primus como un único modelo con variantes, ya que aparte de este hecho y alguna variación en el color de los contadores, el resto de características es común a las tres versiones. La forma , las dimensiones de la caja y las características mecánicas de su calibre son idénticas en todos ellos.

Racer                                                            Pilot                                                           Diver

Un detalle que no nos debe escapar son las asas de este Primus. Al contrario de las asas fijas que utilizan la práctica totalidad de relojes, estas son articuladas. Esta configuración ya la hemos visto en algún modelo de otras marcas, pero por cuestiones para mi inexplicables no se ha generalizado. La gran ventaja de este sistema es que las asas con este diseño se adaptan en su inclinación para seguir la caída de nuestra muñeca. La consecuencia de ello es que a una persona con la muñeca pequeña las asas no le sobresaldrán por los laterales. Mientras que en una persona con la muñeca voluminosa, estas mantendrán una inclinación relativamente plana. En ambos casos se ve beneficiada tanto la estabilidad del reloj como su comodidad de uso.

Las dimensiones de la caja son de unos considerables 44mm de diámetro, si bien se mantiene en los límites de la ergonomía, especialmente con las asas articuladas que hemos descrito que contribuyen notablemente a ello. La hermeticidad es de 10 bares (100 metros), una buena cifra para un cronógrafo terrestre como son el Pilot y el Racer, pero muy escasa para el Diver, cuyo nombre y bisel sugieren un uso de buceo. Olvidaros de ello en cualquier reloj con una hermeticidad inferior a los 30 bares. En mi opinión este es el único punto negativo de este Primus. Si Hanhart quería presentar un cronógrafo especializado en buceo, debería haber realizado un modelo específico para ello, rediseñando caja, juntas y grosor del cristal, los tres factores que influyen en la hermeticidad de un reloj.

Como antes hemos mencionado, el mecanismo de este Hanhart Primus es un Valjoux 7750. No se trata de un calibre de cronógrafo sofisticado y no recurre al costoso esquema de rueda de pilares ni de embrague vertical, pero probablemente es el movimiento de cronógrafo más probado y fiable de las últimas décadas. Lo han utilizado o utilizan marcas tan reconocidas y reputadas como Omega, Panerai, IWC, Bell & Ross, Breitling, Hublot… y un larguísimo etcétera. No debemos buscar en él los acabados manuales ni las decoraciones que exigiremos a un modelo de Alta Relojería, pero la elección es totalmente acertada y racional para relojes de uso deportivo, donde la fiabilidad y dureza es lo que debe primar.

En resumen, el Primus es un cronógrafo con buenas terminaciones, robusto, fiable y con personalidad propia. Muy recomendable para quien desee un segundo reloj de carácter deportivo, de calidad y con una magnífica relación calidad-precio. A tener en cuenta que en España la marca Hanhart es distribuida por Suarez, lo que garantiza tanto su servicio técnico como una atención al comprador directa y seria.

 

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Sobre el Autor

50 años de pasión heredada por la relojería. 10 años transmitiendo mi pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad. Y con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

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