IWC lanza un Pilot Chrono basado en el modelo que, en 1994, supuso el nacimiento de este guardatiempos al amparo de la referencia 3706.

Son muchos los guardatiempos que llenan las páginas de los catálogos actuales de las manufacturas más históricas que tienen su origen en modelos que, por primera vez, vieron la luz hace décadas. Muchos de ellos se han convertido en iconos de la relojería. Desde entonces, desde esa primera versión, casi todos han evolucionado. Diseño, materiales, dimensiones y mecánica son algunos de los pilares, probablemente los más importantes, sobre los que se han asentado estas evoluciones. Mi pregunta, a título personal y subjetivo, es si éstas han sido siempre para ir a mejor.

IWC Pilot Chrono 1994 FrontNo cabe ninguna duda de que el desarrollo de nuevos materiales o la utilización de otros que ya existían, pero que aportan ciertas ventajas, suelen ser siempre ventajosas. También la mecánica ha evolucionado. Tanto desde el punto de vista de su diseño y modernos sistemas de fabricación como en la utilización de materiales como el silicio en algunos de los componentes contribuyendo a mejorar de manera excelente la precisión de nuestros relojes. Pero, ¿qué pasa con el diseño? Es obvio que las marcas se ven prácticamente forzadas a presentar nuevas piezas año tras año. Que los dos salones más importantes de relojería a nivel mundial, SIHH y Baselworld, se celebren con carácter anual es sin duda el factor más importante que marca la cadencia de estas novedades.

¿Que por qué esta reflexión cuando lo que quiero hacer es hablar de un “nuevo” reloj? Pues ahí radica la explicación. En que no se trata de una pieza nueva en términos estrictos, sino de una reedición de uno de esos “primeros” guardatiempos. Y, a tenor de lo que veo en las imágenes, por lo que a mí respecta lo prefiero a todas cuantas derivaciones, versiones y referencias le han seguido desde entonces.

IWC lanza un Pilot Chrono basado en el modelo que, en 1994, supuso el nacimiento de este guardatiempos al amparo de la referencia 3706. Al más puro estilo de los relojes instrumento, este Pilot Chrono reproduce de manera prácticamente idéntica el diseño y disposición de la esfera del original. La caja, de acero cepillado, presenta unas dimensiones de 43 mm de diámetro por 15,3 mm de espesor con un valor de estanqueidad de 6 bares (60 metros).

IWC Pilot Chrono 1994 Back

El calibre que late en su interior, protegido contra la influencia de campos magnéticos por una caja interior de hierro dulce y oculto bajo el fondo ciego de la caja, es el de remonte automático 79320 que, latiendo a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, entrega una reserva de marcha de 44 horas. Completa esta reedición una correa de tela verde que respeta de manera impecable la estética del conjunto.

Por cierto, según informa la nota de prensa, hasta el mes de julio este Pilot Chrono únicamente estará disponible en EEUU y a través de iwc.com. También indican que, más adelante, también lo estará en otros puntos de venta. Lo que no sabemos es si lo hará traspasando las fronteras estadounidenses. Esperemos que sí.

Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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