Para la redacción de los artículos que publicamos habitualmente en nuestra sección de Test nos basamos en nuestro conocimiento de los modelos y colecciones de las distintas marcas y manufacturas. La práctica totalidad de los relojes que comentamos los hemos tenido en la mano y los hemos podido analizar por tiempo limitado acudiendo a algún distribuidor autorizado de la marca en cuestión. Otras veces se trata de nuevas versiones de modelos ya existentes por lo que, en estas ocasiones, podemos ofrecer nuestra opinión sin la necesidad previa de tocar el reloj.

Es obvio que para comentar las características técnicas del calibre, las funciones y complicaciones del guardatiempos o bien las dimensiones o materiales y acabados de la caja no es necesario haber tenido el reloj en la mano.

Otro tema muy distinto es percibir en directo las sensaciones que transmite la pieza en cuestión “en vivo” como la comodidad, el tacto, su manejo y otros aspectos que únicamente son apreciables en el caso de que podamos tener acceso al reloj. Al respecto de este último punto permitidme la libertad de aconsejaros no decidir la adquisición de un reloj antes de haberlo tenido en la mano. Para tomar la decisión adecuada y de manera adicional a la calidad implícita del guardatiempos, es necesario experimentar antes las sensaciones transmitidas por éste. Y recordad, la primera impresión es la que cuenta. Un reloj tiene que enamorar desde un principio o, en caso contrario, es más que probable que os arrepintáis de la elección tomada.

Obviamente esta condición resulta indispensable si, además, deseamos comprobar su marcha y realizar un análisis de su comportamiento cronométrico para el cual es imprescindible disponer del reloj durante un período mínimo comprendido entre 15 días y un mes.

A estas alturas del artículo os estaréis preguntado el porqué de toda esta introducción. El motivo es sencillo: os voy a hablar del reloj que desde hace algo más de 6 meses tengo el placer de poseer, el Jaeger-LeCoultre Master Compressor Diving Navy SEALs Automatic.

Empezaré hablando de todos aquellos aspectos objetivos, los que podemos conocer sin la necesidad de haber tenido el reloj en la mano.

Jaeger-LeCoultre y los relojes de buceo.

Hace aproximadamente medio siglo, Jaeger-LeCoultre inscribió su nombre en la historia del buceo, obrando como pionero en garantizar la seguridad en la inmersión submarina. El Memovox Deep Sea, lanzado en 1959, fue el primer reloj de buceo dotado de alarma. La sonería tenía la misión de recordar al buzo el momento de empezar la ascensión hacia la superficie. Este reloj, equipado con el Calibre Jaeger-LeCoultre 815, fue el primer calibre en la historia de la relojería en ofrecer a la vez, un mecanismo de carga automática con la complicación de alarma mecánica, convirtiéndolo en uno de los más emblemáticos de su época.

Master Mariner Barracuda

En 1965, seis años después, un nuevo perfeccionamiento de este principio vio la luz dando vida al hoy legendario Memovox Polaris, reloj que también marcó una nueva etapa en la historia de la técnica relojera por estar dotado de una caja de triple fondo, cuyas capas superpuestas hacían las veces de caja de resonancia, permitiendo una óptima difusión del sonido bajo el agua. Este ingenioso sistema evitaba que el sonido del reloj enmudeciera por el contacto con el traje de buceo.

La lista de relojes de buceo que llevan la firma Jaeger-LeCoultre siguió creciendo con el Master Mariner Barracuda de 1968, el cronógrafo de buceo Memovox de 1969, el Memovox Polaris II de 1970 y el Master Mariner Deep Sea de 1972.

Estas primeras piezas poseían, ya en aquel entonces, dos características principales y tan revolucionarias, que perviven en la actualidad como parte de los requisitos mínimos exigidos en las especificaciones técnicas de los relojes de buceo fabricados por la manufactura: óptima legibilidad (conseguida gracias al diámetro de la caja del reloj combinado con la aplicación de dígitos sobredimensionados luminiscentes) y elevado nivel de estanqueidad (garantizado por el sistema patentado Piquerez Compressor, el ancestro de las coronas y las llaves de compresión que equipan los modelos actuales).

En el año 2007, y como respuesta técnica a las severas normas NIHS 92-11 (ISO 6425) establecidas por la industria relojera suiza, Jaeger-LeCoultre crea la colección Master Compressor Diving.

Jaeger-LeCoultre y los Navy SEALs.

Con el objetivo de mejorar la profesionalidad de sus instrumentos de buceo, Jaeger-LeCoultre firma un acuerdo con los US Navy SEALs, una unidad de élite de las fuerzas especiales de nadadores de combate de los US Navy. SEALs es el acrónimo de Sea (Mar), Air (Aire) y Land (Tierra). Este acuerdo pretende aprovechar la experiencia de los componentes de este cuerpo de élite a la línea de los Master Compressor Diving Navy SEALs de manera que estos relojes respondan a los más estrictos criterios de fiabilidad, prestaciones técnicas y resistencia. Su insignia, un águila blandiendo un tridente, se encuentra grabada en el fondo de cada reloj de esta serie.

Aunque no existe en absoluto ninguna duda al respecto de esta colaboración, hay que hacer honor a la verdad y decir que, la marca de relojes Luminox, es suministradora de relojes a los Navy SEALs y, en mi opinión y basándome en un criterio tan objetivo como el precio, es más probable que sean estos los relojes utilizados a diario por este cuerpo de élite. Dudo mucho que se dediquen a realizar sus actividades con un reloj que ronda los 6.500 €, aunque con toda seguridad cumpla sobradamente con las expectativas requeridas en acciones extremas.

La caja.

La caja del Navy SEALs Automatic es de acero cepillado (excepto en las aristas de las asas donde es pulido) con unas dimensiones de 42 mm de diámetro y 11 mm de espesor. Respecto del espesor podemos decir que, aunque obviamente no se trata de un reloj que se pueda considerar como plano (y tampoco tendría mucho sentido dada la utilidad que se le supone y debido a la hermeticidad de 300 metros que se le exige), tampoco se trata de un reloj extremadamente grueso.

En cuanto al diámetro es de agradecer que Jaeger-LeCoultre haya aplicado esos 42 mm en lugar de los más que habituales 44 mm o más que solemos encontrar en este tipo de relojes. Mi muñeca se puede considerar pequeña, unos 17 cm, y os aseguro que el guardatiempos no se aprecia desproporcionado.

El fondo de la caja es ciego y atornillado, en acero también cepillado excepto el disco central que es de acero pulido e incorpora el grabado de la insignia de los Navy SEALs y el número de serie del reloj (se trata de una serie limitada a 1500 unidades).

El bisel de buceo unidireccional está confeccionado en cerámica con microesferas sobre una estructura de acero, dentado en su perímetro para facilitar su manipulación, e incorpora las típicas graduaciones de 5 minutos mediante índices del tipo bastón, excepto las posiciones a las 3, a las 6, a las 9 y a las 12 que vienen indicadas con los números 15, 30, 45 y con el triángulo de referencia luminiscente gracias a la Super Luminova aplicada.

Adicionalmente, entre este triángulo de referencia y la posición ocupada por el 15, los índices de 5 minutos vienen marcados mediante los típicos puntos que incorporan estos tipos de bisel.

El tacto para el giro del bisel es realmente agradable y sin holguras, muy fácil de girar y sin balanceos, lo que facilita enormemente la tarea de moverlo a intervalos perfectos de un minuto que coinciden de manera precisa con los índices de los minutos marcados en el dial.

El dial.

Personalmente lo definiría como sobrio y considerablemente elegante por tratarse de un reloj de buceo al cual le correspondería quizás por definición un carácter más deportivo. De fondo negro galvánico, todas las indicaciones vienen en color blanco de día que se convierte en un verde azulado de óptima legibilidad en la oscuridad gracias a la SuperLuminova aplicada.

En el perímetro de este dial, entre la cuerda interior del bisel y el círculo de las indicaciones, encontramos una escala graduada en 240 puntos. Esta escala viene marcada sobre un anillo delgado en ligera pendiente descendiente desde el bisel hasta el dial. Las graduaciones vienen indicadas con dígitos cada 5 minutos (o segundos) desde el 5 hasta el 60. Entre estos dígitos y mediante índices en forma de bastón de altura igual a los números se gradúan las unidades de los minutos y, entre ellos con índices también de tipo bastón pero algo más cortos, se divide cada segundo en cuatro segmentos que coinciden con la frecuencia de oscilación de 4 Hz (28.800 alternancias/hora) del volante.

Seguidamente nos encontramos con el dial propiamente dicho con una distribución clara que facilita su legibilidad. Sus dígitos (a las 6, a las 9 y a las 12) e índices cada 5 minutos están aplicados sobre la base y sobredimensionados. En la posición de las 3 se abre una pequeña ventana, de altura igual a los índices de esta zona del dial, para la indicación de la fecha que se implementa gracias a un dígito de dimensiones contenidas en blanco sobre fondo negro. La pequeña zona interior existente entre la ventana de la fecha y la parte visible del disco del dígito está dotada de un ligero relieve en color marrón oscuro, hecho que supone una estimable ayuda en su lectura.

La altura de los índices anteriores es tal que coincide en su extremo superior con el anillo perimetral y en su extremo inferior o interior con un círculo sobre el que se observa una pequeña escala de graduación de 60 puntos.

Las leyendas incorporadas a este dial se podrían considerar como escasas, hecho que personalmente agradezco y uno de los motivos por los que me decidí a adquirir este reloj, si tenemos en cuenta el tipo de guardatiempos del que estamos hablando. Por debajo del número 12 se ubica el logotipo de la marca y, por encima del 6 equilibrando visualmente la inscripción anterior, se indica la hermeticidad del reloj en dos finas líneas de tamaño reducido (“compressor diving” en la línea superior y “984 ft – 300 m” en la línea inferior).

Agujas e indicaciones.

Se trata de un reloj que incorpora las indicaciones básicas de horas, minutos y segundos permitiéndose la única licencia, a modo de complicación, de la fecha.

Las agujas indicadoras de las horas y los minutos son del tipo esqueletizado en base negra y con aplicaciones de SuperLuminova.

La aguja indicadora de las horas acaba en chaflán de ángulo recto de manera que su extremo coincide con el círculo imaginario que trazarían los extremos inferiores de los índices de 5 minutos y con un ancho igual al de éstos.

La aguja indicadora de los minutos acaba en forma de flecha y se extiende hasta el anillo perimetral.

La manecilla de los segundos es totalmente blanca, de igual longitud a la de los minutos (aunque con una pequeña prolongación en su parte posterior) y con una pequeña flecha incorporada a la altura de la escala de graduación de 60 puntos.

El calibre.

El calibre montado en el Master Compressor Diving Navy SEALs Automatic es el Jaeger-LeCoultre 899 de remonte automático y que late a 28.800 alternancias/hora (4 Hz). La reserva de marcha de 43 horas está suministrada por un único barrilete.

En el apartado anterior donde os detallaba las características de la caja, resaltaba su espesor contenido. El principal culpable de esta característica es el espesor del calibre que implementa este reloj (3,30 mm).

Ciertamente y como os mencionaba antes, las indicaciones de este reloj se pueden considerar como muy básicas aunque, en mi opinión, están implementadas de manera impecable. Dos son las cualidades que creo importantes destacar y que influyeron en mi decisión. En primer lugar, indispensable, parada de segundero. Al extraer la corona para sincronizar el reloj la manecilla de los segundos se detiene. En segundo lugar el cambio instantáneo de la fecha. A las 00:02 el disco de la fecha cambia de manera instantánea eliminando el desagradable efecto que produce un cambio gradual que, en ocasiones, puede llegar a prolongarse durante horas.

La corona del reloj, sobremoldeada con caucho negro, está ubicada en la posición convencional de las tres en punto y viene equipada con la llave de compresión típica de esta colección. Su manipulación es sencilla y agradable. Extraída a su primera posición permite el cambio rápido de fecha (otro aspecto importante que evita el tener que dar vueltas a la corona para pasar las horas y tener en cuenta si nos encontramos en posición AM o PM). En la segunda posición se detiene el segundero y permite sincronizar las horas y los minutos.

Correa / brazalete.

Existen tres opciones: correa de piel con incrustaciones de caucho, correa de caucho y brazalete articulado de acero recubierto de caucho.

Respecto a la primera opción debo confesar que, en un principio, fue la que menos me atrajo ya que inicialmente no me agradaba su diseño …. hasta que puse el reloj en mi muñeca. Sencillamente sobresaliente en comodidad. La parte de la correa que se une a la caja viene moldeada en una ligera curva que se adapta perfectamente a la muñeca evitando el típico cabeceo de los relojes de dimensiones que se pueden considerar como grandes. Os aseguro que es de las correas más cómodas que he tenido (y he tenido muchas).

De manera adicional y puesto que su precio es verdaderamente contenido, me hice con la correa de caucho. Aquí el tema cambia. Es demasiado gruesa y no la calificaría como de extremadamente cómoda, más teniendo en cuenta a la anterior. Otras marcas como Panerai disponen de correas de caucho que son una delicia en cuanto a confort. De todos modos es una buena opción para el verano cuando vestimos manga corta.

La última de las opciones no la he probado. En primer lugar debido a su precio que ronda, si no me equivoco, entre los 700 y los 1.000 €. En segundo lugar debido a que este tipo de brazaletes de acero recubierto de caucho suelen ser espectaculares cuando son nuevos, pero a medida que aumenta su uso van adquiriendo zonas brillantes debido al roce con las prendas de vestir.

Uno de los peros que debo otorgar a este reloj es el hecho de que no implemente un sistema de cambio rápido de correa como por ejemplo, el usado por Panerai.

Cronometría.

Quizás, como comentaba al principio de este artículo, el único aspecto de un reloj sobre el que no se puede opinar a nivel personal hasta que no se tiene la posibilidad de testarlo directamente.

El párrafo anterior no debe malinterpretarse. Es obvio que las marcas y manufacturas someten sus relojes a pruebas cronométricas y que sus resultados no son en absoluto discutibles. Pero existen ciertos factores que pueden ocasionar que nuestro reloj no se comporte de manera adecuada. Algunos de estos factores pueden ser, por ejemplo, que el calibre se haya probado sin estar montado en la caja y al incorporarlo a ésta se comporte de un modo distinto, que el reloj lleve tiempo fabricado y se hayan envejecido los aceites, que en algún punto de la distribución haya sufrido una manipulación incorrecta.

Adicionalmente a todos los anteriores que pueden considerarse ajenos a nosotros, existe el factor que podríamos llamar personal y que consiste en el comportamiento de la marcha del reloj según sea la persona que lo use y su tipo de actividad. ¿Acaso no comprobamos el comportamiento de un coche, aunque este sea de una calidad indiscutible, los primeros días que obra en nuestro poder?.

Como ya os comentaba en los tres artículos de cronometría publicados anteriormente, las maneras de ensayar la marcha de un reloj son muchas y variadas. La mejor combinación para optimizar el correcto funcionamiento, en mi caso personal y para este reloj, es la siguiente:

  • En posición de reposo dial abajo testada durante 8 días, la desviación media ha sido de un avance de 1,75 segundos/día.
  • En posición de reposo corona arriba testada durante 22 días, la desviación media ha sido de un retraso de -0,82 segundos/día.

De este modo, y durante los 30 días que he realizado el ensayo, combinando un día en posición de dial abajo por dos días en posición de reposo corona arriba, he conseguido mantener el reloj sincronizado a la perfección.

Resumen.

Con todo lo visto y siguiendo un poco el razonamiento que apliqué en su día para adquirir este reloj, podemos decir que se trata de una pieza deportiva aunque de diseño sobrio que, unido a sus dimensiones contenidas, le hace sumar enteros en cuanto a su polivalencia. Las funciones son las básicas pero correctamente implementadas y la hermeticidad implícita por tratarse de un reloj de buceo más que correcta. A destacar la comodidad de uso si montamos la correa de piel con incrustaciones de caucho. Cronométricamente correcto con una marcha muy estable.

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Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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