En este último artículo dedicado a las novedades presentadas por Montblanc en la pasada edición del SIHH no voy a hablaros de un reloj sino de un conjunto que corresponde a la ya conocida, y comentada, Colección Villeret 1858.

Antes de que surgiera la navegación asistida por satélite, los relojes de alta precisión eran los únicos instrumentos que permitían a un marinero el poder determinar con exactitud su posición en el mar, es decir, la latitud y la longitud geográficas. La manufactura Montblanc Villeret rememora esta navegación tradicional y, el resultado, se refleja en el nuevo Régulateur Nautique, como integrante de la colección Villeret 1858. Cada conjunto está formado por un cronógrafo de pulsera de tipo regulador y con la indicación de dos husos horarios, junto con un gran reloj de navegación que, además de mostrar tres zonas horarias en su esfera principal (también del tipo regulador), incluye la indicación de horas mundiales. Sólo dieciséis ejemplares de la serie Régulateur Nautique serán fabricados en todo el mundo, ocho unidades con el cronógrafo de pulsera en caja de oro rojo y otras ocho en caja de oro blanco.
Dado el riesgo que supone el intentar abarcar toda la información en un sólo artículo, he decidido separarlo en dos: en el primero de ellos, el que nos ocupa, os hablaré del reloj de pulsera, mientras que en el próximo lo haré sobre el gran reloj de navegación.

El cronógrafo regulador náutico.
Tal y como se puede deducir por su nombre se trata de un reloj con un dial del tipo regulador cuyo diseño e indicaciones son reflejo de la historia de la navegación en alta mar. La condición indispensable para este tipo de navegación se basa en el conocimiento de dos datos: la hora exacta del puerto de salida y la correspondiente a la ubicación de la nave en todo momento, es decir, la indicación simultánea de la hora en dos localizaciones distintas.
El dial regulador.
El dial del tipo regulador implementa la indicación de los minutos a través de una minutera central, un subdial independiente para la indicación de las horas ubicado a las 12 y otro destinado a la indicación de los segundos. El origen del dial regulador lo encontramos en los antiguos relojes de péndulo, los cuales dada su extrema precisión, eran utilizados (todavía durante el siglo veinte) para sincronizar el resto de relojes. Precisamente de aquí deriva el nombre de “regulador”. Dada esta función de reloj de referencia, se precisaba de una distribución de las indicaciones que asegurara que la visión de la segundera no se viera obstaculizada en ningún momento por el lento paso de la aguja horaria. Para ello, esta última fue reubicada en un subdial independiente y apartada de la indicación de los segundos. Los relojes de péndulo reguladores se podían encontrar en las oficinas de las capitanías de los puertos marítimos más importantes del mundo.

Los capitanes de los navíos se detenían en la oficina poco antes de partir del puerto con el fin de solventar los últimos trámites. No obstante, su última tarea antes de abandonar la oficina, era la de sincronizar el cronómetro portátil de su nave con el reloj regulador de la capitanía del puerto con el fin de que su indicación pudiera ser tomada como referencia durante todo el viaje. Al final de próximo artículo, el que dedicaré al gran reloj de navegación, reproduciré un par de interesantes párrafos sobre la navegación por sextante y cronómetro marino.

Un dial con profundidad.

Montblanc usa este juego de palabras para referirse al dial de este guardatiempos en alusión por un lado al mundo marino y, por otro, a los distintos niveles o estratos que se pueden apreciar en la esfera del reloj.
El nuevo reloj Montblanc de la colección Villeret 1858 no incorpora un dial regulador de la clase que se utiliza habitualmente en los relojes de este tipo. La visualización de las ocho indicaciones que ofrece está estratificada en distintos planos en lugar de encontrarse, como es habitual, en un único nivel de esfera. En concreto, son más de doce los distintos niveles que acogen las indicaciones de los dos husos horarios, indicador día/noche, cronógrafo, contador de 30 minutos, pequeño segundero e indicador combinado de reserva de marcha y de remonte. El dial parcialmente perforado revela el perlado ejecutado manualmente en la pletina base del movimiento, por encima de la que se pueden observar las ruedas de los distintos engranajes. Algunas de las escalas se integran en forma de aplique, mientras que otras lo hacen grabadas en el dial.
Segundo huso horario e indicador día/noche.
El alfa y omega de la navegación basada en la medición del tiempo radican en conocer la hora en dos husos horarios distintos, es decir, la hora local y la hora del puerto de partida del navío. Sólo en base al conocimiento de estos datos es posible comparar la posición más alta del Sol sobre el horizonte (el mediodía local) con la hora del puerto del salida y, de este modo, realizar el cálculo de la longitud geográfica correcta en la que uno se encuentra.

Este es el motivo por el que el nuevo Regulador Náutico de Montblanc muestra la hora local mediante una aguja esqueletizada en el interior del subdial a las 12, mientras que una segunda aguja ubicada en un plano inferior a la anterior indica el segundo huso, es decir, la hora actual del puerto de partida.

Mientras el portador del guardatiempos se encuentra en el huso horario del puerto de partida (home time) la aguja esqueletizada se solapa por encima de la segunda aguja. ya que, en este momento, coinciden los dos husos horarios. Cuando el usuario se desplaza a una zona horaria distinta de la correspondiente a la “home time” (la del puerto de partida) la hora local, indicada por la aguja esqueletizada, se ajusta actuando sobre el pulsador ubicado a las 10 en la carrura de la caja. Por cada pulsación esta aguja avanza en incrementos de una hora hasta que indica la hora correcta de la nueva zona.

Un pequeño subdial de 24 horas situado a la una y con un indicador día/noche informa, de manera redundante, de la hora home time o del punto de partida.
Cronógrafo monopulsante con rueda de pilares.

El calibre de cronógrafo montado en el Régulateur Nautique es el manufactura de remonte manual MB M16.30 con una reserva de marcha de 50 horas. La lectura de los tiempos medidos por el crono es posible gracias a la trotadora central para los segundos y al contador de 30 minutos ubicado a las 3. El órgano de gobierno de este cronógrafo es la tradicional rueda de pilares y el acoplamiento se lleva a cabo lateralmente. La frecuencia de oscilación es de 18.000 alternancias por hora (2,5 Hz), lo que posibilita la precisa medición de intervalos de 1/5 de segundo. La activación de la función del crono es del tipo monopulsante desde la corona, es decir, un único pulsador de manera secuencial activa las funciones de arranque, parada y puesta a cero.

Indicador de reserva de marcha e indicación de zona de remonte.
En el hemisferio inferior del dial podemos consultar una indicación implementada de manera que constituye una innovación dentro de la relojería mecánica. La reserva de marcha disponible del guardatiempos se representa gracias al uso de dos agujas que se encargan de informar de la autonomía de funcionamiento.
En los calibres de remonte manual es importante saber la energía restante acumulada en el barrilete para el correcto funcionamiento del reloj. En el caso de un reloj de navegación esta información se convierte en indispensable ya que este debe ser remontado regularmente con el fin de que nunca deje de funcionar en el transcurso del viaje.

En el Régulateur Nautique esta información se facilita con la combinación de dos lecturas: la reserva de marcha disponible y la indicación de la zona de remonte. No sólo se indica si el muelle real dispone de energía suficiente sino que, además, informa de las horas que restan para que el guardatiempos precise ser remontado manualmente.

Generalmente se distinguen tres estados distintos del muelle real en un calibre mecánico. La “zona de régimen” corresponde a aquella en la que el muelle real dispone de la suficiente energía de manera que permita mantener constante la amplitud de oscilación del volante y, por lo tanto, asegurar una precisión de marcha estable. En la “zona de remonte” el muelle real todavía dispone de energía suficiente para el funcionamiento del calibre pero no para mantener la amplitud de oscilación adecuada de manera que la precisión de marcha del reloj se verá afectada negativamente. El tercer y último estado se produce cuando el muelle real está completamente descargado, sin energía acumulada, y por lo tanto el movimiento del reloj deja de funcionar.

El indicador combinado de este guardatiempos distingue entre los dos primeros estados, es decir, entre la “zona de régimen” y la “zona de remonte”. Si la reserva de marcha se encuentra en zona favorable, las dos agujas indicadoras se encuentran superpuestas apuntando el número de horas restantes de funcionamiento del reloj. Si la energía acumulada en el barrilete disminuye de manera que no se pueda mantener la amplitud correcta del volante, la aguja superior (azul) se detiene y la inferior (roja) avanza desplazándose por la zona roja de la escala para indicar que el reloj debe ser remontado.
Para implementar esta indicación, Montblanc Villeret ha desarrollado y patentado un sistema cuyo mecanismo está formado por diecinueve componentes.
Ediciones limitadas.
Como comentábamos al principio de este artículo, el nuevo Régulateur Nautique de Montblanc verá la luz en dos ediciones limitadas de 8 unidades cada una. La primera en caja de oro rojo y la segunda en oro blanco. Las dimensiones, obviamente iguales para ambas versiones, son de 43,5 mm de diámetro y 14,67 de altura. La hermeticidad del conjunto es de 3 bar (30 metros), en mi opinión a todas luces insuficiente al tratarse de un reloj cuyo principal uso se le supone en alta mar.

Watch-Test es una página web especializada en análisis y comparativas de relojes mecánicos de pulsera de alta gama y de lujo. Todos los artículos de Watch-Test son originales, independientes y exclusivos, escritos por editores referentes en el sector.

Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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