Se trata del último componente de la serie incluida en la Colección TimeWalker y que la manufactura de Le Locle ha bautizado con el nombre de TimeWalker Travellers. Se trata, en realidad, del más sencillo de estos guardatiempos en lo que a complicaciones se refiere. De los otros dos integrantes de esta línea ya os hablé en anteriores artículos: en primer lugar lo hice sobre el World-Time Hemispheres y la peculiar concepción e interpretación que Montblanc hace de las horas mundiales y, posteriormente, del guardatiempos que supone la versión en producción regular del anteriormente presentado TwinFly Chronograph, que combina la indicación de un segundo huso horario con un mecanismo de cronógrafo con función flyback gobernado por rueda de pilares.

El guardatiempos objeto de este artículo, el Voyager UTC, es como os comentaba el que presenta menos funciones implementadas. Estas funciones, o indicaciones, se reducen a las tradicionales horas, minutos y segundos en configuración central, indicación de fecha por ventanilla en la habitual posición de las 6 inherente a la Colección TimeWalker y, finalmente, la indicación de un segundo huso horario gracias a una cuarta aguja central.

Sin lugar a dudas, aunque el abanico de prestaciones es inferior a los dos modelos anteriores de la serie, las indicaciones implementadas por el Voyager UTC son todas ellas extremadamente útiles en el uso diario de un reloj. Obviamente y por añadidura, esta minoración en los componentes del mecanismo conduce a la consecuente minoración en el precio de la pieza.

Poco que comentar respecto de la morfología de la caja que no se haya comentado en anteriores artículos dedicados a uno u otro modelo de la Colección TimeWalker. Con 42 mm de diámetro, mayores en su percepción debido a su estrecho bisel, y 11 de grosor, el nuevo Voyager UTC puede considerarse como un reloj de dimensiones relativamente contenidas. De todos modos, en mi opinión personal, no considero que este pueda constituir uno de los principales factores de decisión para los posibles compradores de esta pieza. Su carácter, aunque no descaradamente, sí desprende cierto aire deportivo sin carecer por este motivo de una buena dosis de polivalencia.

Centrándonos en el dial es ineludible destacar la gran legibilidad que proporciona. Si razonamos de manera lógica, es obvio que a un menor número de indicaciones debe aumentar de manera inversamente proporcional la diafanidad, nitidez y legibilidad de la esfera. Desgraciadamente, no siempre es así y existen muchas excepciones que, debido a diseños desmesurados en unos u otros aspectos, acaban por dificultar la lectura de las indicaciones. Montblanc evita lo comentado de manera impecable consiguiendo un dial limpio y de fácil lectura.

Creo que, a la vista de las imágenes, no es necesario entrar en demasiados detalles respecto de cada una de las indicaciones y, como he dicho, no existe mejor prueba para confirmar lo anteriormente expuesto. Quizás y únicamente a modo de detalle, comentar que la aguja esqueletizada responsable de la indicación del segundo huso horario realiza un giro completo cada 24 horas (y no cada 12 como la aguja horaria del movimiento base). El anillo exterior que linda con el bisel sirve como apoyo para la lectura de este segundo huso horario a la vez que, gracias a su bicromaticidad, hace las funciones de indicación día/noche.

El calibre alojado en el interior del Voyager UTC, y visible a través del fondo de zafiro de la caja, es el mecánico de remonte automático MB 4810/405 que late a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora (4 Hz) y proporciona un reserva de marcha de 42 horas. Aunque el remonte del guardatiempos, como hemos dicho, es de tipo automático, este valor de reserva de marcha es ciertamente limitado puesto que no permite, por ejemplo, dejar de utilizar el reloj durante dos días completos. Otro de los parámetros cuyo registro podemos considerar como limitado es el de la estanqueidad de la caja, ya que 30 metros para un reloj con cierto aire deportivo resultan un tanto escasos.

Este nuevo guardatiempos se producirá en tres versiones, a priori ninguna de ellas limitada, que se distinguen unas de otras por el material de la caja, el color del dial y la correa montada. Puesto que las imágenes oficiales tan sólo corresponden a uno de los tres modelos, os adjunto la imagen superior tomada durante la presentación de la manufactura en el pasado SIHH.

Siguiendo el orden de numeración de cada una de las tres referencias asignadas, las versiones en las que se comercializará el Voyager UTC son:

  • Ref. 109135. Corresponde a caja de acero con esfera negra y agujas rodiadas con tratamiento luminiscente, montando un armis de acero con cierre del tipo desplegable de tres hojas. El precio de venta recomendado de esta variante es de 3.190 €.

  • Ref. 109136. Caja manufacturada también en acero pero con dial plateado y agujas “plaqué” de oro rosa con tratamiento luminiscente. En este caso incorpora una correa de piel de caimán en color negro y cierre desplegable. El precio de venta recomendado es de 2.990 €.

  • Ref. 109137. La caja combina el acero con el titanio en bisel y corona. El dial es de color antracita con las agujas rodiadas y dotadas de tratamiento luminiscente. En este caso, la correa es de piel de becerro en color negro con pespuntes naranja y cierre desplegable en acero. El precio de venta recomendado se encuentra justo entre el de las dos versiones anteriores y es de 3.090 €.

Una vez más, Montblanc en este 2013, presenta una pieza realmente interesante con una relación calidad precio ciertamente competitiva. Un GMT con indicación de fecha por un importe medio de 3.000 € resulta, gustos estéticos personales de cada uno a parte, atractivo y asequible para aquél público que, aún siendo aficionados a la relojería, no pueden realizar inversiones mayores en la adquisición de una pieza.


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Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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