El miércoles 21 de octubre tuvo lugar en la sede de Omega situada en Biena (Biel para los alemanes y Bienne para los franceses) la rueda de prensa convocada para presentar el primer Master Chronometer del mundo, privilegio que recayó, como ya sabíamos desde la pasada edición de Baselworld, en uno de los modelos Globemaster. Como ocurre en la práctica totalidad de estas ocasiones el viaje se inicia el día anterior principalmente por dos motivos. El primero de ellos, y principal, es imposible viajar el mismo día del evento y llegar puntual, o quizás y dependiendo de la hora ni siquiera llegar. El segundo es mera sinergia aprovechando la imposición del primero, así que siempre se aprovecha la oportunidad para visitar alguna de las instalaciones que la manufactura tenga en los alrededores.

Así, nuestro viaje se inició el martes 20. Los cuatro integrantes españoles que asistíamos a la rueda de prensa nos encontramos en el aeropuerto de Ginebra, donde nos esperaba un vehículo que nos trasladaría hasta Neuchâtel. Con bastante prisa y poca pausa hicimos el check-in en el Hotel Palafitte para regresar al mismo vehículo que nos llevaría hasta el Beau Rivage, lugar donde se celebraba una cena a la que asistían algunos de los representantes de Omega y los aproximadamente 50 integrantes de la prensa internacional invitada. Sin excesivas holguras, pero llegamos.

Villeret: línea de ensamblaje de Omega.

Omega Headquarters Villeret

A las 7:45 del día siguiente abandonamos el hotel para desplazarnos desde Neuchâtel hasta Villeret, localidad en la que se instaló la línea de ensamblaje de Omega, en el interior de uno de los edificios del Grupo ETA. Desgraciadamente, la visita fue notablemente más rápida de lo que personalmente me hubiera gustado. Pero debemos recordar que esta era la actividad por sinergia y no la principal – a las 10:00 de la mañana debíamos estar en Biel para visitar el laboratorio que el METAS instaló en el seno del cuartel general de Omega, así que es de agradecer que Omega se tomara la molestia de mostrarnos aunque fuera de manera breve esta espectacular instalación.

Omega Assembly Line Villeret 1

La línea de ensamblaje de Omega en Villeret es como una nave dentro de otra nave, siendo la primera, la que contiene las instalaciones, un habitáculo de unos 3.000 m² sino recuerdo mal con un ambiente total y completamente controlado. La primera visión de este laboratorio más que línea de ensamblaje impresiona por muchos motivos, entre ellos la extensión y el hecho de estar envuelto por lo que parece una urna gigantesca en el interior de la cual todos y cada uno de los trabajadores están enfundados en monos de color blanco, con la cabeza cubierta, gafas protectoras y una serie de elementos cuyo objetivo es no alterar ni un ápice las condiciones del ambiente interior. Eché de menos un enorme cartel en el que se leyera “Bienvenidos al Futuro”, es broma, pero es uno de los pocos lugares en el mundo en el que adquiriría sentido.

Omega Assembly Line Villeret 3

Muchos de vosotros os podréis preguntar el porqué de tanto control, más si habéis leído alguno de nuestros reportajes anteriores acerca de visitas a otras manufacturas en las que sí, es necesario enfundarte en una bata blanca antiestática, cubrir el calzado con fundas y, de manera previa a la entrada al área de trabajo, pasar por encima de unas alfombrillas plásticas cubiertas de una sustancia pegajosa que retiene cualquier impureza.

Omega Assembly Line Villeret 2

En esta ocasión el asunto varía considerablemente y no se permite la entrada de visitantes en el interior de la “urna” debido a las características de los calibres co-axiales de Omega y su prácticamente nula necesidad de lubricación. Si la entrada de pequeñas partículas de polvo, aquellas que en ambientes normales ni remotamente tendríamos en cuenta, en el interior del encajado de los calibres es peligrosa para todos los movimientos mecánicos, este daño se eleva a la máxima expresión en el caso de los movimientos Omega que, hasta por debajo de los 50 micrones, pueden provocar el bloqueo en su funcionamiento.

Biel: METAS.

Omega Headquarters Biel

Hay que salir sin perder tiempo hacia Biel si queremos llegar a tiempo de visitar las instalaciones que el METAS ha dispuesto en el edificio central de Omega antes de asistir a la rueda de prensa, así que subimos al autobús que nos permitirá recorrer los casi 30 km que separan nuestro destino desde Villeret. Llegamos con el tiempo suficiente incluso para tomar un café antes de subir al primer piso del edificio y cruzar la puerta que da acceso al recinto destinado a albergar las pruebas que otorgan el certificado de Master Chronometer.

Omega METAS Entrada

Un corredor, no más largo de 20 metros, alberga una serie de salas dispuestas a ambos lados, cada una de las cuales recibe los distintos ensayos a los que se someten los relojes que aspiran al Master Chronometer. En una serie pautada de repeticiones, distintas según cada uno de los diez ciclos que forman parte de estos test y que ponen a prueba los parámetros que, aunque ya hemos visto en otras ocasiones, revisaremos de manera resumida.

Esta prueba se desarrolla a lo largo de 4 días y examina la precisión diaria en condiciones similares a las de uso en la vida real.  El reloj se sitúa inicialmente en diferentes posiciones y temperaturas, luego se expone a una fuerza magnética de 15.000 gauss; después se aparta del campo magnético y finalmente vuelve a examinarse en diferentes posiciones y temperaturas. En cada etapa, el reloj es fotografiado y, 24 horas más tarde, la precisión se contrasta con el tiempo UTC.

Omega Master Chronometer 1


En esta prueba se examina solo el movimiento del reloj, en dos posiciones distintas y sometido a una fuerza magnética de 15.000 gauss. Durante 30 segundos en cada posición, la marcha del movimiento se comprueba acústicamente mediante un micrófono.

Omega Master Chronometer 2

Ahora, en lugar de comprobar solo el movimiento, todo el reloj se somete a campos magnéticos de 15.000 gauss. El funcionamiento se examina mediante audio. En el mundo actual estamos rodeados de magnetismo: aparatos como los ordenadores y teléfonos portátiles, los secadores de pelo e incluso los cierres de bolsos. Los relojes mecánicos sin innovación antimagnética pueden sufrir efectos de mermas permanentes en su precisión cuando están expuestos a esos campos magnéticos.

Omega Master Chronometer 3

En esta prueba se calcula la desviación media del reloj entre los días 2 y 3 de la prueba primera. El resultado muestra la precisión diaria del reloj antes y después de ser expuesto a un campo magnético de 15 000 gauss.

Omega Master Chronometer 4

El reloj se sumerge en agua y se va aumentando gradualmente la presión hasta llegar al límite de estanqueidad prefijado. Con ciertos relojes, ese límite incluso se sobrepasa. Esto asegura que cada reloj demuestre correctamente su estanqueidad bajo el agua.

Omega Master Chronometer 5

En esta prueba se examina la reserva de marcha del reloj, mediante toma de fotografías al inicio y al final del desarrollo de la carga cuyo límite se ha supuesto. Al examinar otra vez cualquier desviación, se comprueba que cada reloj funciona con exactitud durante todo el tiempo de descarga prefijado. Para quien lo utilice, es bueno saber que, incluso tras dejarlo un fin de semana sobre la mesilla, su reloj seguirá todavía marchando bien.

Omega Master Chronometer 6

En esta prueba se examina la precisión media del reloj en seis posiciones diferentes, como si fueran las caras de un dado. Con el movimiento a plena carga, el reloj permanece 30 segundos en cada posición y la precisión media se registra mediante audio. Después, la reserva de marcha se reduce dos tercios y se comprueba otra vez, para asegurar que la precisión se mantiene incluso cuando el reloj no está a plena carga.

Omega Master Chronometer 7

Esta prueba es similar a la anterior y consiste en situar el reloj en seis posiciones diferentes y controlar cualquier desviación del tiempo de marcha. Estas posiciones, similar cada una a la de cada cara de un dado, representan las diferentes condiciones de utilización en la vida real. Con 30 segundos en cada posición, los resultados se registran acústicamente. Así podemos asegurar que el reloj funcionará perfectamente, esté haciendo lo que esté haciendo quien lo lleva puesto: sentado en un escritorio o practicando deporte.

Es importante recordar que el certificado Master Chronometer lo otorga el METAS, que no OMEGA, y la opción de someterse a las pruebas para obtenerlo está abierta a todas las manufacturas. Aunque de entrada pueda prestar a confusión dado que ha sido Omega la precursora que entabló las relaciones con el Instituto de Metrología Suizo, el certificado Master Chronometer no es propiedad de Omega, al igual que sucede con el COSC y su certificado de cronómetro que obtendrán todos los relojes, sean de la marca que sean, que superen las pruebas pertinentes. Asimismo, los ensayos se realizan sobre todos y cada uno de los guardatiempos que consiguen el certificado, es decir, no se trata de una certificación por muestreo de algunos de los individuos del universo, sino de un control que se consigue sometiendo a ensayo cada una de las piezas. Es más, los propietarios de los relojes que ostenten el certificado Master Chronometer podrán consultar en internet los resultados específicos de su pieza en cada una de las pruebas.

Biel: rueda de prensa.

Omega Master Chronometer Press Conference

Y llegó el momento que suponía el verdadero motivo del viaje: la rueda de prensa en la que vería la luz el primer Omega Globemaster con certificación Master Chronometer. Al presidente del Grupo Swatch, Nick Hayek, le acompañaron el Dr. Christian Bock, director del METAS, Stephen Urquhart, presidente de Omega y Andreas Hobmeier, vicepresidente de Producción y Suministros de Omega y nuestro anfitrión en la visita previa a las instalaciones del laboratorio instalado en el centro de operaciones de la manufactura.

Omega Master Chronometer Certificate Card

El discurso inicial de Nick Hayek se centró en el pilar de la confianza justificando así el hecho de trabajar con un organismo completamente independiente como el METAS para permitir una transparencia absoluta con el público y reafirmar la postura de la industria relojera suiza como líder en precisión e innovación. El Dr. Bock, por su parte, puso de manifiesto la importancia que la agencia gubernamental que dirige ha tenido en la confección del certificado Master Chronometer a la vez que recordó que la certificación COSC seguirá siendo parte esencial en el proceso de control de Omega, aunque las prestaciones conseguidas con el Master Chronometer lograrán duplicar las anteriores.

Omega-Master-Chronometer-Nick-Hayek.

También Andreas Hobmeier tuvo una importante intervención al explicar, paso por paso, el proceso que siguen los guardatiempos para lograr el certificado (ciertamente didáctica la presentación en la que se basó y una verdadera lástima no disponer de ella para intentar extraer de ella un artículo que sería más que interesante). El final de la intervención de Hobmeier respondió a la entrega del Globemaster que ostenta el primer certificado Master Chronometer al presidente del grupo. No tengo ninguna duda de que tuve el placer de ser testigo directo de lo que supone uno de los acontecimientos más importantes de la relojería moderna.

Al finalizar la rueda de prensa, colofón de una mañana ciertamente repleta de actividades, y antes de desplazarnos al aeropuerto de Ginebra para regresar a nuestros puntos de origen respectivos, Omega nos ofreció un almuerzo nada más y nada menos que con su museo como escenario de fondo, museo que se encuentra justo enfrente de su edificio central (no hace falta más que cruzar la calle para acceder a él) y cuya visita os recomiendo y creo que ningún aficionado a la alta relojería puede evitar si tiene la oportunidad. Para acabar con lo que ha sido un resumen bastante completo de los eventos acaecidos, tan solo me resta agradecer a Omega y a su agencia de comunicación, MRA, el habernos considerado para compartir con ellos un evento de tal importancia y, para que vayan haciendo boca los posibles futuros visitantes del museo, os dejo una colección de fotos tomadas durante la comida.

Algunas instantáneas del Museo Omega.

Omega Museum 1

Omega Museum 2

Omega Museum 3

Omega Museum 4

Omega Museum 5

Omega Museum 6

Omega Museum 7

Omega Museum 8

Omega Museum 9

Omega Museum 10

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Sobre el Autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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