Omega Speedmaster Chronoscope. Lo analizamos a fondo.

Los nuevos y espectaculares Omega Speedmaster Chronoscope forman toda una nueva gama de cronógrafos que se encuadra en la legendaria colección Speedmaster.

\\ WT REF 78611 Se lee en 9' 43''
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • pinit
  • WhatsApp

Cuando apenas faltan cuatro días para el varias veces aplazado estreno de el último film de James Bond, y cuando parecía que toda la atención se centraría en ello, Omega nos sorprende con el lanzamiento del Speedmaster Chronoscope, mucho más que un reloj. La importancia de la novedad ya se desprende del hecho de que no se trata de un reloj sino de toda una nueva gama de cronógrafos Speedmaster. Por si fuera poco, además estrena un nuevo calibre. Por ello, aunque con todas las prisas del mundo, hemos considerado que merece un análisis en profundidad.

 

Omega Speedmaster Chronoscope – antecedentes

Empecemos por definir el factor diferencial del Speedmaster Chronoscope; se trata de un cronógrafo multi-escala, concretamente tri-escala. Una gran parte de los cronógrafos actuales y pasados incorporan una escala en su esfera, generalmente taquimétrica. Lo que ya es bastante más raro, y más en la actualidad, es que incorporen más de una escala.

OMEGA Speedmaster Multi-scale vintage 1940

Nada de ello es nuevo en la historia de la relojería ni tampoco en Omega, que en los años 30 y 40 ya ofrecía diversos cronógrafos con dos y con tres escalas. Los más corrientes eran los que incorporaban una escala taquimétrica y una telemétrica, que miden la velocidad y la distancia respectivamente. Los más raros son los que a estas dos escalas sumaban una tercera, la pulsométrica, que permite medir las pulsaciones. La imagen superior nos muestra un cronógrafo Omega Tri-escala de los años 40.

En base a estos antecedentes, es indudable la legitimidad histórica de Omega con este tipo de cronógrafo, pero quedará claro que en ninguna momento ha querido realizar una réplica de estos cronógrafos históricos. En adelante veremos que este nuevo Speedmaster Chronoscope tiene mucho que ver con la pieza vintage de la imagen, pero también veremos que difiere en muchos aspectos.

 

Omega Speedmaster Chronoscope – la caja

Como es habitual en nuestros test, iniciamos el análisis por la caja del Speedmaster Chronoscope, un elemento del que hay poco y mucho que decir. Poco porque se trata de la caja que todos conocemos del Speedmaster actual, en un tamaño de 43 milímetros de diámetro. Mucho por todo lo que implica la decisión de Omega al optar por esta caja.

Existen dos tipos básicos de caja en la historia del Speedmaster de Omega: la simétrica original de 1957 y la asimétrica que se introdujo en 1964 y que extiende la parte derecha de su carrera para crear una protección para la corona y los pulsadores. De ahí esta denominación no oficial ya que con ello se rompe la simetría entre los dos lados de la carrura.

La forma original simétrica de la caja del Speedmaster la hemos visto resucitar en las última década. Primero fue con el Speedmaster 57 de año 2013 (artículo) y un año más tarde con la trilogía que rendía homenaje al año que vio nacer los tres iconos de Omega: el Seamaster, el Railmaster y, por supuesto, el Speedmaster. Para mantener la debida coherencia con los relojes que homenajeaban, estos Speedmaster recurrían a la caja simétrica ya que la asimétrica no existía por esas fechas.

Omega Speedmaster Chronoscope - calibre

El hecho de que Omega opte por la caja asimétrica, que es la más evolucionada, demuestra una vez más que en ningún momento ha querido copiar su historia. Si lo hubiese querido hacer podía haber creado una caja puramente redonda con asas soldadas o, solución menos extrema, haber optado por la caja simétrica del Speedmaster. Así, ya no queda duda de que la intención de Omega es resucitar un cronógrafo con tres escalas en un formato decididamente contemporáneo.

El fondo de la caja es abierto ya que el cristal de zafiro que equipa nos permite admirar el movimiento que da vida al reloj. Tratándose de un reloj de considerables dimensiones, sorprende el delgado anillo de metal que rodea este fondo para permitir observar las totalidad del movimiento que equipa, lo que implica que el diámetro del calibre es considerable. Más aun, sorprende lo que podemos observar a través de él, pero no nos adelantemos.

 

Omega Speedmaster Chronoscope – la esfera

Con la esfera llegamos al elemento clave del Omega Speedmaster Chronoscope. Antes de entrar en detalle, es básico definir lo que en ella se indica. Ante todo hay señalar que, si atendemos al número de contadores, se trata de una configuración bi-compax. Si tenemos en cuenta las indicaciones, estaríamos ante el equivalente de una configuración tri-compax.

Omega Speedmaster Chronoscope - caja

Ello es posible porque, muy acertadamente, Omega ha decidido unificar en un solo contador, ubicado a las 3 horas, la totalización de los minutos que cuenta el cronógrafo con la de las horas. A la altura de las 9 horas encontramos el típico pequeño segundero. Esta decisión no es baladí ya que si unimos estas indicaciones a las tres escalas que muestra la esfera, es coherente intentar optimizar la claridad de la esfera, algo que en una configuración tri-compax se complicaría enormemente.

Una vez vista la configuración técnico-estética básica, hay que entrar en las escalas. No me cabe duda de que la mayoría de nuestros lectores conoce este tema sobradamente, pero nunca está de mas realizar una breve explicación de ellas. El siguiente esquema nos indica dónde se ubican cada una de las tres escalas que nos muestra la esfera del Speedmaster Chronoscope.

Omega Speedmaster Chronoscope - escalas

Empezaremos por la escala taquimétrica, que es la predominante en la absoluta mayoría de cronógrafos actuales. Ello se debe a que hoy en día se asocia el cronógrafo con la velocidad, ya sea corriendo, en automóvil o en una embarcación y el taquímetro nos permite conocer cuál es la velocidad media que se ha alcanzado entre dos puntos. La base, concepto imprescindible en cualquier escala, es de 1.000 metros. Así si detenemos el cronógrafo recorrido dicho kilómetro, esta escala nos indicará cuál ha sido la velocidad media en dicha distancia.

La segunda escala, la telemétrica, es menos habitual pero es probablemente la que dio origen al cronógrafo. Esta escala mide la distancia en función del tiempo.

Muchas teorías dicen que esta medición se creo para calcular la distancia a la que se encontraban los cañones enemigos en el fragor de una batalla. Midiendo el tiempo que transcurre entre que oímos el estruendo del disparo y su explosión al impactar podemos conocer la distancia a la que se encuentran los cañones. Lo mismo sirve para los que efectúan los del bando de los cañones para corregir los parámetros del disparo. Para funciones menos bélicas, nos permite conocer, por ejemplo, la distancia a la cual se ha producido un relámpago midiendo el tiempo que ha transcurrido hasta que nos llega el sonido del trueno que genera.

La tercera escala es la menos utilizada pero la que comporta menos misterio. Se trata de la escala pulsométrica que mide las pulsaciones cardíacas, ya sean las de un paciente o las nuestras propias. La base de esta escala es de 30 pulsaciones. El procedimiento consiste en activar el cronógrafo, medir por tacto las pulsaciones y contarlas. Cuando llegamos a 30, detenemos el cronógrafo y lo que nos indique la aguja en la escala correspondiente son las pulsaciones por minuto.

 

Omega Speedmaster Chronoscope – el movimiento

Como ya he comentado al inicio de este artículo, el Omega Speedmaster Chronoscope eleva la importancia de su lanzamiento incorporando un movimiento de nueva creación; el calibre 9908. No obstante, también es el elemento que más me ha desconcertado de este nuevo cronógrafo.

Partamos de la base de que la implementación de las escalas que conforman el ADN de este Chronoscope no tiene ninguna influencia en el movimiento que equipe el reloj. Sean las que sean las escalas que se muestren en la esfera  de un cronógrafo, no interfieren ni condicionan en absoluto a su mecanismo.

Omega Speedmaster Chronoscope - caseback

La primera sorpresa es que el calibre 9908 es de carga manual. Por parte de Omega hubiese sido más sencillo equipar, por ejemplo, el calibre 9900 de carga automática. Antes de ver el movimiento, la explicación de esta decisión sería de una lógica absoluta ya que los apasionados y puristas de la relojería siempre prefieren que un cronógrafo de alto nivel sea de carga manual. El motivo no es técnico sino estético ya que la ausencia de masa oscilante permite admirar la incomparable belleza que ofrece de forma genérica la arquitectura de un movimiento de cronógrafo.

Pero, aquí llega la segunda, si cabe mayor, sorpresa. A pesar de la ausencia de masa oscilante, el nuevo calibre 9908 deja poco que admirar porque todo queda oculto. Incomprensiblemente se ha optado por una solución más propia de las firmas relojeras germanas, lease A. Lange & Sohne o Glashutte Original por poner dos ejemplos.

Omega Speedmaster Chronoscope - calibre 9908 rueda de pilares

Este esquema alemán consiste en implementar únicamente dos puentes; uno transversal que sustenta el volante y otro, de enormes dimensiones, que sujeta el resto de elementos del movimiento. Omega no especifica prácticamente nada acerca de este calibre 9908, pero parece que deriva del 9900, que para más perplejidad recurre a un esquema clásico multi-puente. Incluso la rueda de pilares, el elemento más espectacular de un cronógrafo de alta gama, permanece casi oculto, solo visible a través de una minúscula apertura.

La frecuencia d oscilación del volante es de 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 60 horas que se obtiene mediante un esquema de dos barriletes. Como todo calibre Master Chronometer, el 9908 disfruta del certificado que emite el Swiss Federal Institute of Metrology (METAS).

 

Omega Speedmaster Chronoscope – versiones

Ya lo he comentado al inicio, pero si a alguien había podído pensar que el Speedmaster Chronoscope era aun hecho puntual aislado, Omega deja claro que no es así. Se trata de una colección con todas las de la ley, que ofrece de entrada nada menos que 7 variantes que combinan distintos metales de caja y colores de esfera con brazaletes metálicos y correas de piel.

Omega Speedmaster Chronoscope - trio brazalete

Omega ofrece el Omega Speedmaster Chronoscope con caja de acero en tres estéticas de esfera: plateada, azul o panda, un tipo de esfera esta última que parece que se vuelve poner de moda y que debe su nombre a la similitud con el rostro blanco y el negro que rodea los ojos de este simpático animal.

Estas tres versiones de esfera doblan su oferta ya que se pueden adquirir con brazalete también de acero o con correa de piel. Así como los brazaletes son idénticos en las tres versiones, Omega adapta el tipo de piel y la confección de estas correas a cada una de las versiones de esfera.

Dado que ambos tipos de sujeción son intercambiables y la proporcionalmente ínfima diferencia de precio entre las dos opciones, siempre recomendaré adquirir el Speedmaster Chronoscope con brazalete de acero y comprar la de piel por separado. La opción contraria será bastante más costosa.

En cuanto a la elección entre las tres opciones de esfera, la decisión es mucho más compleja ya que no existe una diferencia estética extrema entre ellas. La más clásica es la plateada. La combinación de esfera azul y contadores plateados ofrece un contraste que atraerá las miradas. Por atípica (de momento) la opción Panda es la más «rara». De todos modos, mi recomendación es la de siempre: olvidaros de consideraciones teóricamente objetivas porque no funcionan; no dudéis en optar por la opción estética que os enamore a primera vista. Lo contrario acabará con el reloj puesto en venta en poco tiempo.

Omega Speedmaster Chronoscope - bronze gold

Pero aquí no termina todo, ya que además de estas seis versiones de acero, Omega nos ofrece una séptima cuya caja está realizada en Bronze Gold, una aleación propia de Omega que añade al bronce de base un 37,5% de oro, además de paladio y plata. Su gran cualidad es la gran resistencia a la corrosión que ofrece.

En este caso, la esfera es de un tono bronce oscuro y se combina con dos sub-esferas plateadas. El conjunto no puede resultar más atractivo, pero el carácter versátil del reloj disminuye notablemente. Dicho de otro modo, salvo para un jeque árabe o un potentado de una economía emergente, no es el reloj más apropiado para ir a la playa.

 

Omega Speedmaster Chronoscope – conclusiones

Mis conclusiones no pueden ser más positivas. El Omega Speedmaster Chronoscope añade a la icónica colección Speedmaster una opción que ofrece una sofisticación y un factor técnico a los que resulta difícil resistirse.

En este mundo, y en el relojero aun más, no existe nada perfecto. A lo largo del artículo ya he constatado algunas dudas, muy especialmente la que concierne a la atípica configuración del calibre 9908, pero no es una cuestión que desmerezca este cronógrafo. Solo deja la duda de lo que estéticamente podría haber sido con un movimiento del estilo del legendario 321.

Omega Speedmaster Chronoscope - duo

Los precios de los modelos con caja de acero son de 8.300 EUR con correa de piel y 8.900 EUR con brazalete de acero. El modelo con caja de Bronze Gold eleva su precio hasta los 14.000 EUR. Teniendo en cuenta la calidad, originalidad y fiabilidad de estos nuevos Speedmaster de Omega y los precios de relojes teóricamente equivalentes, se trata de unas cifras que se pueden calificar incluso de contenidas.

Mi conclusión es que si ahora decidiera incrementar mi pequeña colección de relojes Omega, el Speedmaster Chronoscope sería sin duda uno de los grandes candidatos. Si no tenéis ningún reloj Omega en vuestro establo es una recomendación igualmente firme.

\\ WT REF 78611
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • pinit
  • WhatsApp
, el autor

50 años de pasión heredada por la relojería. 15 años transmitiendo mi pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad y fiable. Con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

Dejar una Respuesta