TEST – Omega Speedmaster «First Omega in Space»

\\ WT REF 210 Se lee en 5' 31''
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • pinit
  • WhatsApp

Como obviamente os sugerirá el título de este artículo, el reloj que ocupará estas líneas no supone, ni de lejos, una pieza desconocida para los aficionados a la relojería. Y es que mucho se ha hablado y escrito ya sobre el legendario y emblemático modelo Speedmaster de Omega.

Sin ir más lejos, en este mismo blog, podéis encontrar un extenso artículo sobre la historia de este guardatiempos. Muchas han sido las variantes y modelos a lo largo de los años y desde su aparición que Omega ha presentado. Desde los correspondientes a la propia evolución del modelo desde su aparición en el año 1957, hasta las distintas ediciones conmemorativas de las distintas misiones espaciales y aniversarios de éstas.

Este 2012, coincidiendo con el 50 aniversario, Omega reedita el modelo que Walter Schirra utilizó en el año 1962 durante la misión Mercury Atlas 8 a bordo del Sigma 7. No es el objeto de este artículo el exponer la historia del Speedmaster, para ello disponéis del artículo antes mencionado, pero quizás sea conveniente ubicarnos en el momento de la historia en que acaecieron estos hechos.

Un poco de historia

El Speedmaster vio por primera vez la luz en el año 1957, aunque no fue hasta el año 1965 cuando realizó, de manera oficial y después de superar los ensayos de la NASA, la primera misión espacial cualificada en el lanzamiento del Gemini Titan III con los astronautas Virgili Grisson y John Young a bordo.

No obstante, antes de todo ello, Walter Schirra adquirió por medios e iniciativa propia uno de estos modelos en una relojería de Houston sin saber que, a posteriori, se convertiría en el primer Speedmaster que viajaría al espacio. Es por ello que, Omega ha denominado a esta reedición como “First Omega in Space”.
Por tratarse de un modelo distinto al habitualmente conocido como Moonwatch, a raíz del alunizaje de 1969, son algunas las diferencias que presenta respecto del ya extendido modelo Speedmaster Professional.
La caja
El modelo original del Speedmaster del año 1957, cuyo nombre se le asignó debido a la escala taquimétrica que integraba en su bisel, tenía una caja fabricada en acero con un diámetro de 38,5 mm. En 1961, este diámetro se aumentó ligeramente hasta los 40 mm. La reedición que Omega nos presenta este año 2012 tiene una caja con un diámetro de 39,7 mm y un espesor de 14.

¿Por qué no coincide con ninguna de las dos anteriores dimensiones? Sencillamente, se trata de una versión intermedia a la de los años 1957 y 1961. De hecho, existe otra diferencia significativa entre esta reedición y el Moonwatch: la forma de la caja. Si observáis bien las fotografías os daréis cuenta de que la caja no incorpora el protector integrado de corona y pulsadores. Omega, con el objetivo de fidelizar al máximo esta reedición ha montado la caja completamente redonda de la época, puesto que no fue hasta el año 1963 en el que se empezó a implementar la caja asimétrica con el protector integrado.

El dial

Si acudimos al dial podremos observar también una serie de diferencias respecto del Moonwatch. En primer lugar, las agujas. Las agujas de los contadores de horas y minutos del crono mantienen su morfología de tipo bastón pero, las agujas correspondientes a horas, minutos y pequeño segundero a las 9, adquieren la morfología que Omega denomina como “Alpha” en lugar de las famosas originales “Broad Arrow” de 1957 y las de tipo bastón del modelo final. Así mismo, la trotadora del crono carece de la flecha que apunta a los índices perimetrales.

El segundo aspecto que nos puede llamar la atención de esta reedición lo encontramos en la leyenda del dial. Y es que, en este caso, carece del apelativo Professional. No se trata de ningún error sino de una fiel reproducción al modelo de la época, ya que no fue hasta el año 1965 cuando el Speedmaster incorporó el calificativo Professional en su dial para acreditar su papel en el espacio.
Por último, algo que quizás pueda pasar un tanto desapercibido, el logo de la manufactura. Éste es metálico con tratamiento rodiado y se ha aplicado sobre el dial, ya que no fue hasta el año 1968 coincidiendo con la adopción del calibre 861 cuando el logotipo pasó a imprimirse en color blanco directamente sobre la esfera.
El cristal
El cristal que protege el dial de este Speedmaster es de zafiro en lugar del Hesalite (plexiglas) que montaba el original. Supongo que este hecho se debe, únicamente, a motivos esencialmente de practicidad en su uso puesto que el segundo material, aún siendo el original y uno de los motivos de la elección del Speedmaster por la NASA, se raya con muchísima más facilidad que el zafiro.
Al respecto del cristal y aún exponiendo el motivo que, en mi opinión, lleva a Omega a usar el zafiro, no debemos olvidar que el modelo conocido como Moonwatch es el que se encuentra actualmente en producción con fondo ciego y cristal de Hesalite.
El fondo y el calibre
El fondo de la caja de este Speedmaster es ciego. En su círculo central se representa el caballito de mar de la manufactura, mientras que la parte exterior de este círculo lleva grabadas las leyendas: “THE FIRST OMEGA IN SPACE” y la fecha en la que acaecieron los hechos “OCTOBER 3, 1962”. Los laterales de esta tapa posterior muestran el número correspondiente a cada una de las piezas de esta Edición Numerada (en ningún momento se habla de Edición Limitada, por lo que suponemos que este modelo se producirá de manera regular).
El calibre que late en el interior de este Omega Speedmaster First Omega in Space es el archiconocido movimiento de cronógrafo (de leva y palanca) y remonte manual 1861 con una frecuencia de oscilación del volante de 21.600 alternancias por hora (3 Hz) y 45 horas de reserva de marcha. La estanqueidad del conjunto es de 5 bar (50 metros).
Aquí, como era de esperar, la reedición difiere del original. Y es que el calibre 1861 no empezó a utilizarse en el Speedmaster hasta el año 1996. El adquirido por Walter Schirra implementaba el legendario calibre 821, que utilizaba como material de base para su manufactura el oro rosa, de remonte manual y cronógrafo de rueda de pilares. Este fue el calibre que alimentó al que fuera el Speedmaster entre su aparición en 1957 y mediados de 1965 y, al que posteriormente sería el Speedmaster Professional entre mediados de 1965 y octubre de 1968.
Este calibre 1861 es el que también actualmente integra el Speedmaster Professional con fondo ciego, mientras que el modelo correspondiente al fondo visto con cristal de zafiro es el 1863. Ambos difieren únicamente en el material de fabricación de la pieza que activa el freno del crono, mientras que en el calibre 1861 es de material de nylon sintético, en el 1863 es de material de origen metálico. Como comento en el artículo del Legendario Speedmaster, el nylon sintético presenta un menor desgaste y, por lo tanto, una prestación mayor en su funcionalidad. El motivo de sustituirlo por material metálico en el modelo que presenta el cristal de zafiro en el fondo de la caja fue meramente de carácter estético.
Omega Cal. 1861

Omega Calibre 1861

Este guardatiempos se presenta con correa de piel de becerro marrón y pespuntes en color beige, siendo el cierre de hebilla del tipo ardillón y fabricado en acero.
En resumen, podríamos decir que se trata de otro Speedmaster que se añade a la larga lista de los editados o reeditados aunque, sin lugar dudas y como los anteriores, tiene su atractivo especialmente para los aficionados, que son muchos, a este histórico reloj.

Watch-Test es una página web especializada en análisis y comparativas de relojes mecánicos de pulsera de alta gama y de lujo. Todos los artículos de Watch-Test son originales, independientes y exclusivos, escritos por editores referentes en el sector.

\\ WT REF 210
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • pinit
  • WhatsApp
, el autor

Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

2 comentarios

    Dejar una Respuesta