El Patek Philippe Museum celebra su 20 aniversario

El Patek Philippe Museum de Ginebra, probablemente uno de los mayores iconos de la Alta Relojería, celebra su 20 aniversario

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Ser un apasionado, un coleccionista o simplemente un aficionado a la relojería y no haber visitado el Patek Philippe Museum ginebrino es como un pecado capital. Lo mismo puede aplicarse a cualquier persona que haya visitado Ginebra y valore el arte, la artesanía o la historia.

Ante todo, es importante especificar que aunque el museo lleva el nombre de Patek Philippe no pertenece a esta sociedad sino a la familia Stern, propietaria de la legendaria firma relojera ginebrina. Se trata de una cuestión societaria pero es necesario tenerlo en cuenta. Cuando Philippe Stern creó este museo, inaugurado en el año 2001, lo hizo partiendo de la base de su enorme colección de relojes históricos, de Patek Philippe o de otros orígenes, que había coleccionado desde una temprana edad.

Patek Philippe Museum - entrada

Por tanto, aunque su nombre parezca inducir lo contrario, sería un enorme error pensar que en el interior de este museo solo se exhiben relojes de esta célebre marca, pues abarca prácticamente toda la historia de la relojería, lo cual implica nada menos que seis siglos y un total aproximado de 2.500 relojes. En pocas y contundentes palabras; el Patek Philippe Museum es el mayor y mejor museo que existe en el mundo sobre el apasionante mundo de la relojería mecánica.

Hasta el momento, ni Patek Philippe, ni la dirección del Museo han mencionado nada sobre si piensan realizar algún tipo de evento referente al aniversario o si se editará algún reloj conmemorativo. De todos modos este aniversario es la oportunidad perfecta para adentrarnos un poco en los entresijos del Patek Philippe Museum, lo que puede ser importante, especialmente para las personas que aun no lo han visitado.

Patek Philippe Museum - exterior

El Patek Philippe Museum, situado en el número 7 de la rue des Vieux-Grenadiers, en el barrio de Plainpalais, ocupa un edificio entero en pleno corazón de Ginebra. Además de la colección permanente, el Museum ha organizado varias exposiciones temporales, entre las que destacan los «Relojes reales» en 2005, los «Relojes chinos» en 2010 y los «Relojes firmados por Rousseau» en 2012. En esta página web encontraréis toda la información para organizar vuestra visita.

La visita siempre se realiza de un modo tan atípico como lógico. Se inicia en la planta baja, desde la que se sube en ascensor a la planta tercera y de ella se va descendiendo paulatinamente a la segunda y a la primera. Ello, además de evitar en todo momento la necesidad de subir escaleras, permite seguir un orden lógico y cronológico de lo que veremos.

 

Patek Philippe Museum – planta baja

En la planta baja se ubica la imprescindible recepción y una valiosa colección de bancos de trabajo y herramientas antiguas. Nuevamente, ello se desmarca de lo habitual de un museo ya que aparte de exhibir los relojes, que son el «qué», nos permite ver el «como» se realizaron.

Patek Philippe Museum - planta baja

Los bancos antiguos de trabajo, tanto de relojería como de joyería, nos muestran el carácter totalmente artesanal de todos los trabajos que se realizaban en la época. Estos bancos y las correspondientes herramientas abarcan un largo periodo que va desde el siglo XVIII hasta mediados del XX. Aunque con utensilios mucho más modernos, algunas grandes manufacturas, como es el caso de Patek Philippe, siguen realizando las diversas etapas de fabricación y acabado de los componentes de sus relojes de forma totalmente manual.

Patek Philippe Museum - planta baja, restauración

Además de todos estos instrumentos antiguos, la planta baja alberga a los relojeros restauradores de las piezas que exhibe el museo. Estos artesanos especialistas trabajan en cabinas con grandes ventanas acristaladas. La finalidad es emular el entorno de trabajo de los antiguos «cabinotiers» ginebrinos, que como bien dice su apodo se ubicaban en las buhardillas de los edificios con el fin de aprovechar al máximo las horas de luz natural en una época en la que la luz artificial no existía.

Estos relojeros recurren a herramientas antiguas para realizar su trabajo de restauración y los amplios ventanales acristalados nos permiten apreciar del modo más real posible el como realizaban sus trabajos los relojeros de siglos pasados.

 

Patek Philippe Museum – planta tercera

Una vez finalizada la visita a la plata baja, un ascensor nos llevará a la tercera planta, donde se ubican los archivos históricos de Patek Philippe, la biblioteca y la colección de retratos y tabaqueras en pintura en miniatura sobre esmalte.

Patek Philippe Museum - plano tercera planta, librería

Esta es probablemente la planta del Patek Philippe Museum a la que los visitantes dedican menos tiempo, pero a mí me resulta fascinante. Siempre recordaré mi primera visita a este museo y el asombro que me provocó la biblioteca, que con sus cerca de 8.000 volúmenes es sin duda la mayor biblioteca del mundo dedicada exclusivamente al mundo de la relojería. Leer los nombres de los autores en los lomos de los libros y alguna de sus fechas de edición revela que estamos ante una infinidad de ediciones originales de grandes figuras históricas del pensamiento, de la invención y de la mecánica, entre las que podemos citar a Christiaan Huygens y al mismo Galileo.

Al estar lógicamente resguardados en librerías acristaladas, no podremos tocar los libros. Los responsables del museo siempre han comentado que esta es una de las grandes tareas pendientes; la de exhibir los libros de una forma más atractiva y didáctica.

Un detalle curioso de esta planta es que en ella también encontramos una fiel reconstrucción del despacho de Henri Stern, padre de Philippe Stern y abuelo del actual presidente Thierry Stern. Ello permite apreciar el entorno de trabajo de quién elevó la marca Patek Philippe a los altares del prestigio y también recuerda el carácter familiar de la última gran manufactura independiente ginebrina.

 

Patek Philippe Museum – planta segunda

Bajamos por las escaleras a la segunda planta y en ella encontramos lo que ha motivado a la mayoría de visitantes a emprender un recorrido por este museo; los relojes. Concretamente aquí se aloja la Colección Antigua, que comprende piezas que abarcan desde el siglo XVI hasta mediados del XIX.

Patek Philippe Museum - plano segunda planta

Como podéis apreciar en el plano-guía, las piezas están distribuidas en 20 zonas atendiendo a parámetros cronológicos y/o temáticos, dos conceptos que van ligados en la mayoría de ocasiones. Aquí veremos 1.200 piezas que abarcan la historia y el desarrollo del reloj portátil, ya sea pendiente o de bolsillo, y de todas las técnicas artísticas en miniatura que los decoraban.

Uno de las piezas más antiguas de este tipo es un reloj de tambor alemán datado hacia 1530. Este reloj se “montrait” (es decir, se mostraba, del verbo francés montrer, origen del término actual montre, que en ese idioma significa reloj) llevándolo como colgante.

Patek Philippe Museum - segunda planta

En esta planta apreciaremos que, dada su aun escasa precisión, hasta finales del siglo XVII los relojes eran más un motivo ornamental y de prestigio que un instrumento de medición. Por ello todos los esfuerzos se centran en la decoración de sus cajas, ya sea mediante grabado, engastado o distintos tipos de esmaltado y en muchas ocasiones en una combinación de las tres técnicas.

Patek Philippe Museum - relojes chinos gemelos

La variedad de formas, técnicas decorativas y motivos de los relojes que se albergan en esta segunda planta es inmensa y sería imposible detallarlos en este artículo. De entre ellos siempre me han fascinado los «relojes gemelos», como la pareja denominada «Venus atando las alas del amor», creada hacia 1815 expresamente para el mercado chino. Es fascinante observar como estos dos relojes están realizados de una forma absolutamente simétrica, como si existiera un espejo entre ellos.

Patek Philippe Museum - reloj táctil y Les vertus théologales

Una pieza extremadamente peculiar es un reloj femenino táctil, diseñado para conocer la hora mediante el tacto de la punta de los dedos. Esta pieza, datada en el año 1800, está decorada con 12 piedras preciosas, cuyos nombres forman el acróstico (letras iniciales) «horas de amor». Otra de las piezas excepcionales es un reloj colgante francés de principios del siglo XVII denominado «Les vertus théologales» que decora su caja con una compleja combinación de técnicas artesanales en miniatura, entre ellas el esmalte champlevé, el relieve y los camafeos con diamantes.

Patek Philippe Museum - Cronógrafo Rieussec

Cronógrafo Rieussec

La visita de esta segunda planta concluye con una exposición que recrea la evolución de los relojes con sonería. También se plasma el nacimiento del cronógrafo con varios de los célebres «cronógrafos de tinta» diseñados por Nicolas Matthieu Rieussec a principios cilios del siglo XIX, así como la evolución del sistema de cuerda y los intentos de liberar a los relojes de las llaves de remonte y puesta en hora, antes del gran invento de Jean Adrien Philippe.

 

Patek Philippe Museum – planta primera

Finalmente descendemos a la primera planta, el paraíso que hará las delicias de los apasionados de Patek Philippe. En ella encontraremos todas las creaciones de esta legendaria manufactura ginebrina desde 1839 hasta el año 2000. Son un total de aproximadamente 1.150 piezas de relojería, que comprenden relojes de péndulo, relojes de bolsillo, relojes colgantes y relojes  de pulsera.

Patek Philippe Museum - plano primera planta

Al igual que en la planta segunda, esta colección exclusivamente Patek Philippe esta dividida en 20 secciones que agrupa los relojes por cronología, por temática y por tipo de complicación. En esta inmensa colección encontraremos piezas inesperadas, como un «Reverso» firmado Patek Philippe en 1931, y otras muchas que han marcado la historia de la relojería mecánica.

Patek Philippe Museum - primera planta, trio

En la imagen superior podemos ver respectivamente, de izquierda a derecha, tres relojes qua han marcado la historia de Patek Philippe y de la relojería mecánica en general. Se trata del primer reloj de pulsera con calendario perpetuo conocido, fabricado por Patek Philippe en 1925, el primer reloj de pulsera con sonería de Patek Philippe, un reloj femenino «repetición de cinco minutos» creado en 1916 y el primer reloj de pulsera con cronógrafo Rattrapante, datado en 1923.

Patek Philippe Museum - Packard & Graves

También se pueden admirar en esta primera planta las piezas adquiridas o encargadas por los dos grandes y legendarios coleccionistas norteamericanos de principios del siglo XX; James Packard y Henry Graves Junior. Esta sana y cara competencia entre los dos millonarios estadounidenses apasionados de la relojería dio lugar a piezas históricas, entre las que destaca el legendario «Graves», el que ha sido durante muchas décadas el reloj más valioso del mundo, solo superado recientemente por otro Patek Philippe; el Grand Master Chime Only Watch (artículo).

También se exponen en esta planta los relojes creados para conmemorar fechas históricas, unas obras imposibles de ver en otro lugar. Se trata del icónico calibre 89 (33 complicaciones), presentado en 1989 con motivo del 150° aniversario de Patek Philippe y reconocido durante más de 25 años como el reloj portátil más complicado del mundo, o el Star Calibre 2000 (21 complicaciones), creado con motivo del nuevo milenio.

Relojes Patek Philippe - Grand Master Chime 5175R "175 anniversary"

El colofón de esta visita a la primera planta del Patek Philippe Museum lo constituye el Grandmaster Chime, que con sus 20 complicaciones, 5 sonreías incluidas, es el reloj de pulsera más complejo creado por Patek Philippe. Esta extraordinaria pieza se presentó en su primera edición en el año 2014 con motivo del 175.° aniversario de la manufactura y desde entonces forma parte de la colección actual.

Este será el único reloj de la colección actual que podremos ver en el museo. No obstante, quién quiera ver otros relojes Patek Philippe actuales solo tiene que acudir a sus «Salones» ginebrinos, donde se expone la totalidad de la colección actual de Patek Philippe. Esta es la boutique oficial de Patek en Ginebra, pero no os entusiasméis ya que salvo las piezas más convencionales el resto solo están expuestas a modo de muestra y no se pueden adquirir. La única opción es ser aceptado y tener la oportunidad y la paciencia de inscribirse en alguna de sus larguísimas listas de espera.

 

Patek Philippe Museum – la documentación

Obviamente, es imposible describir y documentar en un artículo todo lo que se expone en el Patek Philippe Museum. Para ello Patek Philippe lanzó en el 2013 un exhaustivo catalogo dedicado a la Colección Patek Philippe y un segundo catálogo, en el 2016, dedicado a la Colección Antigua que se expone en la segunda planta del museo. Este último tomo está agotado, por lo que Patek lanzará una nueva edición en el 2023 que incluirá las últimas adquisiciones del museo.

Patek Philippe Museum - catalog

Con motivo de este 20 aniversario, el Patek Philippe Museum prepara dos nuevas publicaciones, de 100 páginas cada una, que describe como «destinadas a un amplio público», por lo que deduzco que serán menos exhaustivos que las anteriores y también de precio más reducido que los 660 CHF que estas cuestan. Estos dos nuevos catálogos se editarán en inglés y también se dividirán entre la Colección Antigua y la Colección Patek Philippe. De esta edición aniversario, que estará disponible en el 2022, se realizará una tirada de 10.000 ejemplares por cada volumen y se venderán juntos en un estuche o por separado.

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, el autor

50 años de pasión heredada por la relojería. 15 años transmitiendo mi pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad y fiable. Con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

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