El Piaget Altiplano merece sin duda un lugar en nuestro restringido club de “Relojes Legendarios”, un club cuyos miembros deben cumplir dos parámetros esenciales: el haber creado un hito en la historia de la relojería y el de perdurar un amplio periodo de tiempo sin perder su esencia. El Altiplano cumple con creces ambas exigencias, pues en el año 1957 apostó y abogo por el concepto de reloj extra-plano cuando la mayor parte del sector huía de él, una decidida apuesta que perdura hasta nuestros días, hasta el punto que el Altiplano es, tanto por importancia como por volumen, la principal colección del catalogo de relojes de Piaget.

En este primer artículo dedicado a los relojes ultra-planos de Piaget, trataremos el periodo que comprende desde 1957 (año de lanzamiento del calibre 9P) hasta los años 90, cuando los relojes ultra-planos de Piaget, ya dentro del grupo Richemont, se reagrupan en una nueva colección con el nombre de Altiplano. En un próximo periodo trataremos la evolución del Altiplano, desde que se le concede este nombre hasta nuestros días.

El reloj ultra-plano: consideraciones previas

No me cansaré de insistir en la trascendental importancia del grosor de un reloj en este mundo tan difuso que denominamos con excesiva benevolencia “Alta Relojería”. Desde los inicios del reloj de pulsera, las pocas e históricas firmas de Alta Relojería se han basado en dos conceptos irrenunciables en sus creaciones: los acabados deben ser irreprochables y el reloj, independientemente de las complicaciones que ofrezca, debe ser lo más plano posible.

El primer parámetro, el de la calidad, es de una lógica obviedad en cualquier producto de alta gama. La exigencia de delgadez en un reloj se basa en el principio evidente de que la finalidad básica de un reloj de pulsera es ser ceñido a la muñeca de su propietario con la máxima comodidad y elegancia posibles, dos parámetros que dependen directamente de su tamaño, que se mide en dos ejes: su diámetro y su grosor.

Cuando analizamos el parámetro de la comodidad, evidentemente el diámetro es importante, ya que un  reloj que supere los 44 milímetros difícilmente podrá calificarse de elegante, pero también hay que resaltar que existen relojes de gran diámetro que debido a su contenido grosor resultan cómodos de llevar. Este principio no se puede aplicar a la inversa, ya que un reloj de gran grosor, independientemente de su diámetro, no resulta ni elegante ni cómodo.

Piaget Atelier Altiplano

El problema conceptual se inicia con el moderno “boom” de la relojería mecánica, que originó la aparición en el escenario de multitud de nuevas marcas, al tiempo que el volumen del catálogo de las marcas históricas se incrementaba exponencialmente. Ello, unido a la urgente necesidad estratégica de abastecerse de sus propios movimientos, originó que la mayoría de firmas del sector decidiesen olvidar la exigencia de delgadez en sus nuevos calibres.

El motivo de esta decisión es simple y se basa en la practicidad, ya que cuanto mayor es el espacio vertical existente entre los distintos componentes de un movimiento mecánico mayores son sus tolerancias, lo que permite obtener la imprescindible fiabilidad con mucho menor esfuerzo, tanto desde el punto de vista de “know how” como de ejecución y por tanto de coste.

La excepción a esta política la encarnan firmas legendarias como Patek Philippe o Vacheron Constantin, pues a lo largo de toda su historia han intentado minimizar el grosor de cualquiera de sus creaciones, por mecánicamente compleja que sea. El gran mérito de Piaget ha sido llevar este precepto al límite, volcando todas sus investigaciones y conocimientos en la creación de relojes ultra-planos. Los datos, como siempre, son explícitos y en este caso impresionantes: hasta el año 2014, del total de 37 movimientos desarrollados por Piaget, 25 son calibres ultra-planos y 14 de ellos han batido récords absolutos de delgadez.

Piaget Altiplano: los orígenes

Para buscar los orígenes y la causa primera de que Piaget se convirtiera en el gran especialista de los relojes ultra-planos deberíamos remontarnos a la misma fundación de la firma en 1874, pero esto ya entraría en otra temática que trataría la historia de esta legendaria firma relojera y que requeriría como mínimo un artículo dedicado a ello.

Piaget Manufacture La Côte-aux-Fées 1950

Manufactura PiagetLa Côte-aux-Fées (1950)

Siendo más concretos, debemos centrarnos en el año 1945, la fecha clave que originará a corto plazo la aparición de los primeros calibres ultra-planos manufacturados por Piaget, los calibres 9P y 12P. Este es el año en el cual se funda la nueva Manufactura Piaget, construida en la población de La Côte-aux-Fées, cuya máxima prioridad será producir y desarrollar calibres ultra-planos, una especialidad que a partir de entonces se convertirá en signo identitario e inseparable de Piaget.

1957: El calibre 9P

El año 1957, con el lanzamiento del calibre de carga manual 9P, marca el inicio de la leyenda de Piaget como especialista en movimientos y relojes ultra-planos. Inevitablemente, tanto el diámetro como el grosor de un reloj están condicionados, en sus mínimos, por las dimensiones del movimiento que alberga y por ello, el calibre 9P con sus impresionantes 2 milímetros de grosor permitió a Piaget manufacturar los relojes más delgados del mercado.

Como veremos a continuación, tanto la estructura mecánica como los datos técnicos que ofrece el calibre 9P fueron diseñados y desarrollados para ofrecer la máxima simplicidad, una característica que beneficia la fiabilidad y durabilidad de cualquier movimiento mecánico.

Piaget calibre 9P

 

  • Movimiento mecánico ultraplano Manufactura Piaget de cuerda manual
  • Grosor del movimiento: 2 mm
  • Dimensiones de la caja: 9’’’ (20,5 mm)
  • Número de rubíes: 18
  • Frecuencia: 19.800 alternancias/hora (2,75 Hz)
  • Reserva de marcha: aprox. 36 horas
  • Acabado: Côtes de Genève verticales, platina perlada circular, puentes biselados y prolongados
  • Funciones: Horas y minutos

 

Piaget Ultra-Plano con calibre 9P (1960)

Piaget Ultra-Plano con calibre 9P (1960)

Los primeros relojes en equipar el calibre 9P se distinguían por una caja de forma redonda con un bisel de reducido tamaño, otorgando todo el protagonismo a su esfera. Dicha esfera se caracterizaba por su fondo plateado, sobre el que transcurren su marcha unas finas agujas que nos indican el tiempo mediante unos índices también extremadamente finos.

Todas estas son las características básicas que distinguen a cualquier reloj que quiera destacar por su elegancia, una cualidad que Piaget había cuidado al extremo a lo largo de su historia, incluso antes de la aparición de estos movimientos ultra-planos.

Pero lo importante en términos de identidad es que todas estas características de diseño del primer Piaget ultra-plano se mantienen en los Altiplanos actuales, algo imprescindible para que un reloj pueda ser calificado de Legendario. Si comparamos el reloj de la imagen de la derecha con un Altiplano del presente 2015 apreciaremos de inmediato que son relojes que tienen mucho en común y que transmiten los mismos códigos identitarios.

1960: El calibre 12P

La popularización de los relojes automáticos en la década de los 60, un mecanismo patentado por John Harwood en 1923, llega al punto de que para el gran público un reloj de calidad debe estar equipado obligatoriamente por este tipo de movimiento. Ninguna marca es ajena a esta demanda del mercado, pero las grandes firmas siguen manufacturando movimientos de carga manual para mantener su principio histórico de que los relojes deben ser lo más finos posible, pues precisamente el inconveniente intrínseco de los movimientos automáticos es que su rotor central les añade un grosor adicional.

La solución, ideada por Buren en 1954, es un micro-rotor descentrado que se integra en la estructura del movimiento en lugar de sobresalir por su reverso. Piaget no puede ser insensible a las exigencias del mercado y tan solo tres años después de crear el calibre 9P lanza el calibre automático 12P. Naturalmente, debido a su clara estrategia de especialización en relojes ultra-planos, opta por la solución del micro-rotor para su automatismo de carga.

Piaget calibre 12P

 

  • Movimiento mecánico ultraplano de cuerda automática Manufactura Piaget
  • Grosor del movimiento: 2,3 mm
  • Dimensiones de la caja: 12’’’ (28,1mm)
  • Número de rubíes: 30
  • Frecuencia: 19.800 alternancias/hora (2,75 Hz)
  • Reserva de marcha: aprox. 36 horas
  • Acabado: Côtes de Genève verticales, platina perlada circular, puentes biselados
  • Funciones: Horas, minutos

 

Como no podía ser de otro modo, el nuevo 12P, con sus increíbles 2,3 milímetros de grosor se convierte en el calibre automático más delgado del mundo, lo que permite a Piaget producir toda una serie de relojes de carga automática que mantienen la exigencia de máxima delgadez iniciada con los relojes equipados con el calibre de carga manual 9P.

Publicidad Piaget automático

Publicidad Piaget automático ultra-plano

Con una clara coherencia estética e identitaria, los relojes Piaget de carga automática mantienen al máximo todos los genes de diseño de los relojes manuales desarrollados a partir del 9P. En la imagen superior, de un anuncio de la época de Piaget, vemos que resulta realmente difícil diferenciar ambos tipos de reloj. Tan solo la inevitable inscripción “Automatic” debajo de la marca “Piaget” permite distinguirlos, ya que tanto el fondo plateado con decoración “soleil” como sus finos índices y agujas son prácticamente idénticos.

1964 – La creatividad de Piaget

Hasta ahora hemos incidido en la delgadez sin precedentes de los calibres y relojes Piaget, pero si observamos las características técnicas de los calibre 9P y 12P, veremos que su diámetro también es mucho menor de lo habitual hoy en día, de 9 (20,5 mm) y 12 líneas (28,1 mm) respectivamente. Ello tenía toda su lógica en la época en que fueron creados, ya que los diámetros de los relojes de la segunda mitad del siglo XX eran mucho menores de lo habitual hoy en día. Lo común en un reloj de caballero era un diámetro de entre 34 y 36 milímetros.

Piaget - Reloj Brazalete - calibre 9P (1970)

Piaget – Reloj Brazalete – calibre 9P (1970)

Este reducido diámetro, sin olvidar nunca su reducido grosor, permitió a Piaget adentrase en ámbitos creativos que poco tenían que ver con un reloj convencional. De todo ello nacen los relojes moneda, los relojes broche, los relojes brazalete e incluso el reloj anillo.

El reloj brazalete es probablemente el más característico entre los relojes femeninos artísticos de Piaget durante la década delos 60 y 70. El reducido tamaño y grosor de los calibres Piaget permitía integrar la caja del reloj de forma armoniosa en la estructura, siempre de oro, de estos célebres reloj-brazalete de la firma suiza.

Aunque extremo, el ADN del diseño del reloj-brazalete de Piaget se ha convertido en intemporal. Prueba irrefutable de ello es que la actual reedición de este reloj-brazalete de Piaget acaba de ser premiado como vencedor en la categoría “Revival” del Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2015.

El reloj moneda es otra de las creaciones artísticas legendarias de Piaget. Cierto es que no se trata de una exclusiva de Piaget ya que a mediados del siglo XX encontramos versiones de este tipo de reloj realizado por diversas marcas, entre ellas las probablemente más conocidas son las de Vacheron Constantin  y Corum. Pero la especialización absoluta de Piaget en la producción de relojes ultra-planos le permite realizar este tipo de reloj con una regularidad y variedad sin competencia.

Piaget - Reloj Moneda 20 dólares de oro, calibre 9P (1980)

Piaget – Reloj Moneda 20 dólares de oro, calibre 9P (1980)

Una muestra del dominio de Piaget en esta especialidad es que además del típico reloj encajado en una moneda de oro de 20 dólares, su intensa y creciente relación con el mundo cultural derivó en creaciones que surgieron de colaboraciones con algunos de los más renombrados artistas de la época, entre los que podemos citar a Andy Warhol y Salvador Dalí.

Catálogo Piaget Dali d'Or (1966)

Catálogo Piaget Dali d’Or (1966)

De la estrecha relación de Piaget con Salvador Dalí nace el famoso Dalí d’Or, un reloj encajado en toda una serie de monedas diseñadas por el excéntrico artista, que con el tiempo se convertirán en pequeñas y preciadas obras de arte. Naturalmente, todas estás monedas-reloj están realizadas en oro, el metal precioso por excelencia que Piaget ha adoptado para todas sus creaciones artísticas relojeras.

La saga continua y sigue batiendo récords

La eficacia y fiabilidad de los calibres 9P y 12P les permite una gran vigencia en el tiempo, hasta el punto que debemos esperar 41 años para que Piaget considere que puede desarrollar nuevos calibres que los mejoren. Así, en el año 1998 ven la luz los nuevos calibres 430P de carga manual y 500P de carga automática que los sustituyen. Pero antes de ello, en el año 1975, Piaget se atreve incluso a lanzar una edición esqueleto del 9P que adquiere el nombre de 9S.

Piaget calibre 430P - calibre 504P

calibre 430P – calibre 504P

La principal y común diferencia técnica entre estos dos nuevos calibres y sus antecesores es el aumento de la frecuencia de oscilación hasta las 21.600 alternancias por hora. De ellos, veremos aparecer evoluciones en los años 2001 y 2005 con las denominaciones de 450P (carga manual) y 504P (carga automática). Pero, tal y como se aprecia en la imagen superior, la nueva familia de calibres automáticos sufre un gran cambio a nivel estructural. Desaparece el micro-rotor descentrado y es sustituido por un rotor central convencional, algo que volverá a revertirse en futuros desarrollos de Piaget.

A partir de esta fecha clave de 1998, se sucede casi frenéticamente la aparición de nuevos calibres ultra-planos de Piaget, que desde entonces y a lo largo de más de medio siglo, no han cesado de batir records de delgadez. Pero todo esto ya pertenece a la etapa en la que se oficializa la denominación de Altiplano para los relojes que equipan los calibres ultra-planos que produce Piaget, un periodo al que dedicaremos el segundo de los artículos dedicados a este legendario Piaget Altiplano.

Sobre el Autor

50 años de pasión heredada por la relojería. 10 años transmitiendo mi pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad. Y con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

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