En lamentable consecuencia, no se podrá adquirir a ningún precio. El único que existe es el que tuve en mis manos en Londres y pasará a formar parte del fondo histórico y tecnológico de Ulysse Nardin.
Pero seamos optimistas y lógicos, dos términos que normalmente no van asociados pero que en este caso toman pleno sentido. ¿Tendría sentido tal inversión de tiempo y de capital para no aplicar sus frutos en productos que lleguen al público y que permitan amortizarla? La respuesta evidente es un NO rotundo. Aunque no taxativamente, en este sentido también se expresaron los responsables de Ulysse Nardin en el evento londinense.
No sabemos cuándo, como ni donde, pero apostar a que tarde o temprano veremos este «oscilador volante neXt» en relojes de producción regular no puede considerarse como muy arriesgado. Cuando esto ocurra, el mundo de la micro-mecánica relojera habrá entrado en un nuevo mundo.
No se me ocurre ningún modo mejor de terminar este artículo que con los dos videos oficiales del Ulysse Nardin Freak neXt. En ellos se aprecia a la perfección el funcionamiento de su oscilador y su impresionante frecuencia.